"Sabemos quiénes somos, sabemos qué hacemos, pero cuidado no sabemos hacia donde vamos", con esta frase, el director de la Cruz Roja Panameña, José Véliz, resume la faena que emprenden los voluntarios y especialistas de ésta entidad, quienes ya empiezan a darse cuenta de la necesidad de dotarse de equipos técnicos.
"Ya no es asunto de pico y pala, ya hay una tecnología", manifestó Veliz, luego del fallecimiento de dos rescatistas en la provincia de Colón, quienes murieron sepultados por un alud de tierra, cuando se disponían cumplir con su trabajo: salvar vidas.
Véliz narra que tomaban en cuenta el clima en el país pero "no tan fuertemente", pues las lluvias ahora están "mojando mucho la tierra", ocasionando algunos deslaves, materia donde quieren entrenarse mejor.
"Panamá siempre había recibido cerca de 25 centímetros de agua, en esta ocasión recibimos 100", refiriéndose a las recientes lluvias que causaron inundaciones en la provincia de Colón y el Panamá Oeste.
"Los nuevos grupos deben fortalecer el rescate (...), pero básicamente ya científicos", expresó Véliz a panamaamerica.com.pa. Y es que reconoce que la Cruz Roja Panameña requiere equipos como detección de humanos, detección de metales, pues considera que "ya es momento de un cambio en la institución".
La Cruz Roja Panameña realiza su función con 60 especialistas, pero estos necesitan relevos, pues muchos de ellos son de edad avanzada, y el arduo trabajo demanda personas jóvenes, según Véliz, pero serán los adultos quienes servirán con su experiencia para los nuevos.
En tanto, unos 7 mil voluntarios a nivel nacional están al servicio de la Cruz Roja, sin embargo, el día de la búsqueda de los cuerpos de los rescatistas en Colón Véliz pudo percatarse que quienes participaron tenían diferentes tipos de conocimientos, por ello, considera que las instituciones del país que manejan este tipo de casos deben reunirse a discutir los conocimientos.
Más voluntarios y equipos Por su parte, el director del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), Arturo Alvarado, considera que "ningún país está totalmente preparado" ante una catástrofe, sin embargo, presentaron al
Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), un proyecto para la búsqueda de personal y aumento de salarios a los funcionarios de ésta entidad.
Al igual que Véliz, Alvarado admite que se necesita más equipos sofisticados y personal, como carros especiales en rescate.
"En este sistema, uno tiene que estar sumamente preparado y pedirle a Dios no tener que usarlo nunca", expresó Alvarado a
panamaamerica.com.pa.
Sinaproc emprende su tarea en estructuras colapsadas, con unos mil 700 voluntarios, y unos 375 funcionarios que son rescatistas especialistas, según Alvarado.
División en el mapa de riesgo Véliz explicó que la Cruz Roja tiene a Panamá dividido en su mapa de riesgos, donde se enfocan en los lugares que presentan constantes incidentes, como el área del Caribe, con inundaciones, en la
provincia de Chiriquí, en el Barú, donde se registran movimientos sísmicos y en Panamá Este, con problemas de salud comunitaria.