Debido a los múltiples accidentes, mucho de ellos fatales, que se han registrados en los diversos lugares de entretenimiento acuático, la Asociación de Guardavidas de Panamá instó a los propietarios de las instalaciones donde se desarrollan actividades de este tipo a contratar personal que este enteramente capacitado.
La nota informativa de la asociación de seguridad acuática destaca que el personal que labore en esta área debe estar consciente de la responsabilidad que involucra velar por la vida humana garantizando al máximo posible la seguridad dentro de su zona de vigilancia procurando así el bienestar de los bañistas.
Según el organismo en las áreas acuáticas de recreo como piscinas, playas, ríos o lagunas; el salvavidas es el segundo eslabón en la cadena se supervivencia porque son los bañistas los que dan la voz de alerta, pero es él el primero en la ejecución de las técnicas y habilidades de rescates al entrar al agua, interactuando con la víctima, alejándola de la situación de peligro y brindándole los primeros auxilios.
Un guardavida sabe reconocer e identificar los posibles riesgos que hay en su entorno de trabajo, tomar las medidas necesarias y dar recomendaciones a sus superiores para mejorar la calidad de la seguridad, igual debe contar con las herramientas para brindar un servicio adecuado a los bañistas, indicó la nota.
Estas herramientas de trabajo deben ser suministradas por las instituciones para la cual labora.
En tiempo de verano y carnaval cuando las actividades en los centros de recreo acuáticos se incrementa, se recomienda cumplir con una serie de normas de seguridad para los bañistas como ubicarse en áreas cercanas donde haya guardavidas, seguir las instrucciones de éstos y nunca nadar sólo ni alejarse demasiado de la orilla si las capacidades y conocimientos son limitados.
Tampoco se debe dejar que los niños estén solos cerca de la orilla, porque una ola o corriente puede arrastrarlos; el alcohol limita las habilidades, el beber y nadar no es una buena combinación; después de comer no entrar al agua en un lapso de una hora, sobre todo si ha sido comida abundante; evitar los juegos bruscos, podrían traer consecuencias severas a la salud.