Miles de padres de familia dejan cada mañana a sus niños en una guardería o centro parvulario para su cuidado, pero desconocen si el centro cumple con la infraestructura reglamentaria para albergar infantes, si cuenta con el personal idóneo para atenderlos o si los servicios educativos que ofrece son supervisados por las autoridades.
El Ministerio de Educación alertó sobre la proliferación de guarderías brujas y además reveló el procedimiento actual que utilizan algunos propietarios de estos establecimientos para obtener un permiso y abrir centros en cualquier lugar y ofrecer servicios educativos sin el consentimiento de la institución.
Una patente comercial obtenida a través del Departamento de Comercio Interior del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) es el documento que utilizan propietarios de guarderías para abrir un establecimiento, lo que permite que muchos de ellos escapen a las reglamentaciones exigidas por los ministerios de Educación y de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia en cuanto al personal idóneo, servicios educativos e infraestructuras y mobiliario adecuados para atender desde un recién nacido hasta niños de cinco años.
"Como si fueran un establecimiento comercial , almacén de tela o de venta de comidas, las guarderías obtienen un permiso del MICI para operar", denunció la Prof. Victoria Tello, Directora Nacional de Educación Inicial del Ministerio de Educación.
Tello manifestó que esta irregularidad con las guarderías viene ocurriendo desde hace años y que en lo particular la ha observado desde que ocupaba el cargo de supervisora de educación, pero que ahora como Directora Nacional de Educación Inicial intervendrá en el problema.
La educadora apuntó que, en primer lugar, no debe ser el Ministerio de Comercio el que expida permiso para que operen las guarderías, puesto que ellas no son un establecimiento comercial para guardar mercancías ni son un almacén de telas ni de expendio de comidas.
Agregó que la situación debe ser corregida cuanto antes, toda vez que las guarderías trabajan con seres humanos, que además son niños en su mejor edad para recibir estimulación..
Tello denunció que a través de la patente comercial que obtienen en el MICI, son muchas las guarderías que escapan a las reglamentaciones del Ministerio de Educación y por ende violan flagrantemente disposiciones establecidas para que estos centros operen en el país.
Precisó que los propietarios de los centros parvularios aprovechan la coyuntura de obtener una licencia comercial no sólo para cuidar niños, sino que ofrecen servicios educativos a niños de 4 y 5 años en Pre Kinder y Kinder, contraviniendo disposiciones establecidas en la Ley Orgánica de Educación.
"Los dueños de las guarderías sienten que la patente que les expide el MICI es un derecho para operar al margen de las demás reglamentaciones ", sostuvo la funcionaria.
"Obtienen una patente comercial en el MICI , por acá por el Ministerio nunca los vemos y de la noche a la mañana ofrecen servicios educativos", precisó la Prof. Tello, refiriéndose a los pasos que utilizan los propietarios de centros parvularios para operar.
Aseguró que toda institución que ofrece servicios educativos en Panamá tiene que ser reglamentada por el Ministerio de Educación y que, en el caso de las guarderías, esa entidad reclama ese derecho.
"Sabemos que a los niños no se les está dando la atención como deber ser por un personal idóneo, además de que utilizan cuartos de una casa o un garaje para abrir una guardería, lo que contraviene la ley", denunció la funcionaria del Ministerio de Educación al identificar las irregularidades en que incurren muchas guarderías brujas en Panamá.
Tello precisó que la forma en que operan las guarderías en el país permite que se contrate un personal no idóneo para la atención de niños, lo que es muy peligroso, toda vez que son bebés e infantes en su mejor momento para recibir una estimulación adecuada de manera profesional.
Señaló la posibilidad de que el personal no idóneo que trabaja en las guarderías esté ocupando plazas de empleos de profesionales en la rama de preescolar y técnicos en puericultura, que requieren de varios años de estudios universitarios para su adiestramiento.
"Todo niño, principalmente entre 4 y 5 años, debe ser atendido por personas idóneas que pueda ayudarlo a desarrollar sus destrezas motoras y cognoscitivas", indicó la funcionaria.
Apuntó que en caso de que no se dé una atención profesional, puede ponerse a niños de 2 años a realizar actividades pertenecientes a infantes de 4 y 5 años, lo que puede afectar su desarrollo.
La funcionaria destacó que el Ministerio lleva a cabo programas como madres -maestras y en los Centros Familiares y Comunitarios de Educación Inicial, que son apoyados por fondos del Banco Interamericano de Desarrollo y en los cuales se capacita a las personas para la atención de los niños.
De igual manera apuntó que existen muchos centros de orientación infantil particulares y oficiales que cumplen con todas las regulaciones legales como lo son los COIF de Cable and Wireless, los del Banco Nacional, los de la Contraloría y los del Municipio de Panamá.
Las autoridades desconocen cuántos centros parvularios son brujos o ilegales en Panamá puesto que carecen del personal necesario para supervisarlos.
El MICI comunicó que no puede ofrecer la cantidad de licencias comerciales que ha expedido para guarderías, porque no llevan un registro en particular, sino que todo lo contabilizan como patentes comerciales.
La Directora de Educación Inicial advirtió que el Ministerio de Educación tampoco escapa a esta realidad por lo que se le dificulta la tarea de llevar a cabo la supervisión en los centros parvularios, también llamados de orientación infantil.
No obstante, aseguró que el Ministerio de Educación intervendrá en la situación que está ocurriendo en el país con las guarderías y para ello ha conversado con la oficina del MICI que expide las patentes comerciales a estos centros, para que la entidad rectora de la educación nacional tenga participación en esos permisos que se expiden.
Negó que haya un vacío en la legislación sobre esta materia, puesto que lo que existe es una falta de coordinación entre el MICI, Ministerio de Educación y el Ministerio de la Juventud.
Enfatizó que el de Educación es el ministerio que tiene que expedir los permisos a las guarderías y no el MICI, cuya intervención podría ser para otros aspectos.
En el caso del Ministerio de la Juventud aseguró que el Ministerio de Educación también debe establecer un convenio con esa entidad puesto que Educación debe intervenir en todo lo referente a los servicios educativos y el de la Juventud en lo concerniente a aspectos sociales con respecto a las guarderías.
EXISTE REGULACION PERO NO SE CUMPLE
Mediante la investigación realizada para este trabajo, descubrimos la existencia del Decreto Ejecutivo No. 30 del 13 de agosto de 1999, el cual establece disposiciones para la creación de los centros parvularios o guarderías en todo el territorio nacional y faculta al Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia como el ente encargado de expedir los permisos de operación a dichos centros.
No obstante, el mencionado Decreto Ejecutivo no está siendo aplicado en la actualidad y es objeto de pugnas entre el Ministerio de la Juventud y el de Educación en cuanto a quién tiene la facultad para expedir los permisos a los centros parvularios.
El decreto estableció un plazo de seis meses, que se venció en febrero de 2000, para que todas las guarderías o centros parvularios del país enviaran sus respectiva documentación al Ministerio de la Juventud para obtener el permiso de operación, pero a la fecha la disposición no se ha cumplido y el Ministerio de la Juventud otorgó una prórroga de seis meses más.
La Directora Nacional de la Niñez, Maribel López de Lobo, indicó que la falta de personal en la entidad ha impedido al Ministerio de la Juventud cumplir con las disposiciones contenidas en el decreto ejecutivo y a la vez reveló que se estudia la posibilidad de nombrar personal para llevar a cabo la tarea de supervisión de los centros de orientación infantil.
Indicó que hasta el momento, el Ministerio de la Juventud desconoce la cifra de centros parvularios o guarderías que no cumplen con las disposiciones establecidas en el decreto ni tampoco conoce cuántos establecimientos de este tipo se han acercado a la institución a formalizar sus solicitudes de permiso.
Explicó que el decreto ordena que todos los propietarios de los centros parvularios deben presentar una solicitud o permisos para operar ante el Ministerio de la Juventud, entidad que deberá realizar una vista a los establecimientos para determinar que cumplen con todos los servicios y condiciones de infraestructuras del local, así como con el personal idóneo.
Lobo no descartó que existan guarderías o centros parvularios que estén operando actualmente al margen de las disposiciones vigentes..
El mencionado decreto, firmado por el anterior presidente Ernesto Pérez Balladares, y la entonces ministra de la Juventud, Leonor Calderón, precisa los documentos que deben presentar los propietarios de centros parvularios al momento de hacer su solicitud de permiso. También regula lo referente a su administración, recurso humano, organización, obligaciones, infraestructuras, supervisiones y evaluaciones, así como sanciones o cancelación de la licencia o permiso.
DIFERENCIAS POR EL DECRETO ENTRE MINISTERIOS
Otra fuente del Ministerio de Educación reveló que esa entidad impugna el decreto ejecutivo promulgado por el anterior gobierno y que regula los permisos para los centros parvularios o guarderías en todo el territorio nacional.
Agregó que éste otorga facultades al Ministerio de la Juventud en una materia que debe ser regulada principalmente por el Ministerio de Educación.
Indicó que el decreto otorga al Ministerio de la Juventud la prerrogativa de expedir los permisos para los centros parvularios así como ordenar su cierre si no cumplen con las disposiciones vigentes, situación que Educación considera que contraviene con disposiciones establecidas en la Ley Orgánica de Educación.
También el Ministerio de Educación señala que su Ley Orgánica establece que es esa entidad la que regula todos los servicios educativos en el país y un decreto ejecutivo, que está por debajo de una ley, no puede darle regulaciones en ese sentido a otro ministerio.
No obstante, en el artículo 2 del mencionado decreto indica que los Ministerios de Educación, Salud, y la Juventud coordinadamente velarán para que los centros sean operados por personas naturales o jurídicas, y que cumplan con las disposiciones contenidas en el mismo.
FUGAS DE PLAZAS DE TRABAJO PARA LOS DOCENTES
El secretario general de la Asociación de Maestros Independientes, Luis López, denunció que existen cientos de plazas de empleos para docentes en los centros parvularios o guarderías que están siendo usurpadas por personal no idóneo.
Indicó que la dirigencia desconoce cuántas plazas de empleos pertenecientes a profesionales de la educación pueden estar siendo ocupadas por personal no idóneo, toda vez que ellos no han investigado mucho sobre este campo.
López destacó que para la atención de niños en guarderías o centros parvularios se requiere estudiar una licenciatura de cuatro años en la universidad para obtener el diploma de licenciado en preescolar y también se estudia una materia llamada puericultura.
Según el dirigente, es vergonzoso que personal no idóneo ocupe estas plazas de profesionales que tienen que estudiar varios años y, sin embargo, no encuentran trabajo.
También cuestionó el bajo salario que los centros parvularios o guarderías quieren pagarle a este personal profesional, por lo que prefieren contratar a personas no idóneas.
PROPIETARIOS RECONOCEN QUE HAY "CENTROS BRUJOS"
Varios propietarios de guarderías o centros parvularios denunciaron que son víctimas de una competencia desleal por parte de otros establecimientos de este tipo, que sin cumplir con los requerimientos legales ni contar con la infraestructura adecuada y el personal idóneo, se dedican al cuidados de niños y hasta ofrecen servicios educativos.
La propietaria del centro de orientación infantil "La Estrellita" en Don Bosco, Juan Díaz, denunció que muy cercanas a su establecimiento existen cinco guarderías más que no cumplen con los requerimientos exigidos en materia de infraestructura y de personal idóneo.
"Existen guarderías que están ubicadas en una casa o un garaje y los niños tienen que utilizar el mismo baño de la familia", señaló la propietaria, quien prefirió reserva de su nombre.
"La Estrellita" cuida niños de los ocho meses en adelante y además en la guardería hay niños eventuales y permanentes.
Indicó que "La Estrellita" cumple con todos los requerimientos exigidos por la ley a través de un difícil procedimiento que consistió en visitas y entrevistas en varias entidades públicas.
En tanto, Gia Marissa Greco, del centro parvulario "Soy Feliz" en Calle 14, reveló que las nuevas medidas que se adoptan para la apertura de centros parvularios obedecen a que existen personas que se dedican a ofrecer este servicio a la comunidad sin contar con los requerimientos establecidos por la legislación.
La propietaria del centro parvulario dijo que apoya que las autoridades sean más estrictas con los permisos para operar guarderías o centros de orientación infantil puesto que existen muchos que abren sin cumplir con los requerimientos exigidos.
Indicó que en el cuidado de niños no es cualquiera persona que se debe dedicar a ello debido a que existen procedimientos precisos para el desarrollo de su estimulación y que sólo una persona capacitada puede ejecutarlos.
"Soy Feliz" es una guardería que atiende a un aproximado de 150 niños. Mientras que Yolanda Márquez, del Centro de Orientación Infantil de Paraíso en San Miguelito, manifestó que desconoce que los propietarios de guarderías tienen que volver a llenar una solicitud ante el Ministerio de la Juventud para la renovación del permiso del local, según lo dispone un decreto ejecutivo.