Este viernes el periódico británico The Guardian publicó un extenso reportaje en el marco del escándalo mundial conocido como los “Papeles de Panamá”, donde revela cruces de correos filtrados entre representantes de Mossack Fonseca y algunos de sus clientes millonarios, que dejan en entredicho la reputación de la firma panameña.
El reportaje se titula: “Mossack Fonseca: inside the firm that helps the super-rich hide their money” (Mosack Fonseca: dentro de la firma que ayuda a millonarios a esconder su dinero).
Incluye revelaciones que echan por tierra el argumento de Ramón Fonseca Mora (socio fundador de Mossack Fonseca) cuando sale en los medios diciendo que su empresa cumple los protocolos internacionales para garantizar que sus clientes no laven dinero, evaden impuestos o incurran en otros ilícitos.
“Los documentos que se han filtrado revelan un mundo oculto que esta empresa ahora dice que no reconoce. En realidad, facilitan a sus clientes la delincuencia, el lavado de dinero sucio, les ayudan a esquivar sanciones e impuestos”, sentencia el reportaje.
Oficina virtual para 'nerviosos'
Luego de algunas filtraciones internacionales sobre paraísos fiscales, el reportaje explica que el nivel de desconfianza de estos clientes millonarios llegó a tal punto, que "a menudo utilizaban apodos para llamar a la oficina de Mossack Fonseca”.
Agrega que para tranquilizar a sus clientes, Mossack Fonseca ofreció un servicio de oficina “virtual” para sus clientes más asustados.
“Por $1,500 al año, la compañía configuraba una cuenta de correo electrónico falsa, utilizando el dominio @tradedirect.biz. Y los clientes ricos podrían concurrir allí usando nombres inventados anónimos”.
Algunos de los apodos eran: Harry Potter, Winnie Pooh y Daniel Radcliffe, que obviamente no eran los verdaderos.
Uno de sus clientes eligió el nombre de Isaac Asimov, el maestro de la ciencia ficción del siglo 20, a quien admiraba. Y a partir de 2010, "Sr. Asimov" – quien en realidad era un rico abogado de Barcelona llamado Gabriel Pretus – tenía la impresionante suma de $21 millones en seis cuentas en el extranjero.
Hubo algunos intercambios casi cómicos. Por ejemplo, en mayo de 2008, "Harry Potter" estaba preocupado por una transferencia bancaria a una de sus compañías offshore, Winterbotham Trust, con sede en la capital de Bahamas, por lo que envió este correo electrónico: "¿Usted ha visto el dinero?"
Más tarde, ese día, Mossack Fonseca respondió con una buena noticia para el niño mago. El correo decía: "Querido Harry, el dinero fue recibido [$ 25.000]".
Firmante falso
En ciertos casos, la compañía iba más allá, y proporcionada un servicio "muy sensible".
Contrataba a una "persona física como fiduciario", alguien que simulaba ser el beneficiario efectivo de una empresa. Esta persona se presentaba a "firmar un montón de documentos" para convencer a los bancos de que era algo real.
Clientes en pánico
Según The Guardian, Mossack Fonseca tenía derecho a depender de intermediarios profesionales, ya que llevaban a cabo gran parte de la debida diligencia de sus clientes en el extranjero.
“Aún así, el bufete de abogados de Panamá descuidaba algunas responsabilidades. Cosas obvias como la comprobación de la identidad y los antecedentes de los clientes potenciales y existentes; haciendo preguntas básicas como: ¿cuál es la fuente de su riqueza”?, plantea el periódico británico.
En todo caso -y también según The Guardian- los “Papeles de Panamá” revelan que “los controles de la compañía con frecuencia estaban defectuosos”.
Irónicamente, la mayor amenaza para los bucaneros en alta mar como Mossack Fonseca no vino de gobiernos, sino desde su interior. En 2013, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) da a conocer los primeros detalles de 130,000 cuentas en el extranjero. Y la fuga incluyó 2,5 millones de registros secretos.
“Uno de los clientes (de Mossack Fonseca) entró en pánico y envió un correo electrónico a la firma de abogados para saber el estatus de los datos privados almacenados en la isla de Samoa, y si estaban seguros”, relata el escrito.
“El bufete de abogados le aseguró que no había nada de qué preocuparse. La situación era grave, le respondió, pero no había manera de que su nombre se conociera”, agrega.
El correo electrónico añadía: "Nuestro compromiso con la privacidad de nuestros clientes siempre ha sido de suma importancia, y en este sentido, su información confidencial almacenada en nuestro centro de datos, y cualquier comunicación con nuestra red global se maneja a través de una encriptación algorítmica que cumple con los más altos estándares de calidad mundial. Los documentos en formato impreso se archivan en nuestro almacén en Panamá que se encuentra bajo la custodia de 24/7 ".
¿El país más feliz del mundo?
El reportaje de The Guardian concluye relatando una anécdota que puede resultar chocante para los panameños...
A finales de 2014, la revista Vice publicó un extenso perfil poco favorecedor de Mossack Fonseca, titulado: "El bufete de abogados que trabaja con los oligarcas, lavadores de dinero, y los dictadores".
Una lectora ofendida resultó ser la sobrina de Mossack, Carolina. Ella publicó un comentario diciendo: “Vivo libre de culpa, y no me importa una mierda toda la gente que se ríe de mi tío [Jürgen Mossack] y de Panamá. Somos un país feliz donde nadie trabaja, porque todos los hijos de puta traen su dinero sucio aquí. Sus gobiernos son los que hacen los crímenes. Nosotros somos sus abogados y no nos importa. Panamá es el país más feliz del mundo”.