El presidente de Guatemala, Oscar Berger, pedirá a sus colegas centroamericanos que aprueben cambios al Parlamento Centroamericano (PARLACEN) y lo hará en la próxima reunión extraordinaria de presidentes de la región que se hará el 27 de febrero en su país, informó ayer el vicecanciller de Guatemala, Carlos Martínez.
Según Martínez, el objetivo del presidente es fortalecer el PARLACEN, revisando sus funciones, su estructura, la participación de los países e incluso la necesidad que sus decisiones sean vinculantes, ya que de una u otra forma es una instancia que se ha politizado.
Precisó que este organismo ha servido de refugio de algunos centroamericanos que tienen procesos judiciales pendientes y básicamente uno de los objetivos es que este no se convierta en un refugio de perseguidos de la justicia.
Indicó que uno de los cambios propuestos por Berguer iría dirigido a eliminarles la inmunidad automática otorgada a los ex presidentes y vicepresidentes, para que esto no se convierta en un paño de impunidad.
Martínez prefirió no comprometerse en torno a la recomendación de la presidenta panameña Mireya Moscoso, de que este organismo se elimine, pero aseveró que el proceso de revisión debe ser a fondo y de allí llegar a varias opciones y una de ellas puede ser la solicitada por la mandataria.
Precisó que las reformas deberán realizarse entre todos los Estados miembros, pero también habrá que tomar en cuenta a la institución como tal, porque los actores son los mismos partidos políticos de los países y de alguna u otra forma el elemento político pesa. La cantidad de miembros del PARLACEN (22 por cada país), según Martínez, también podría ser objeto de revisión.
Pese a la incógnita de la nueva fecha para la cumbre de mandatarios de los países miembros de la AEC, los diplomáticos dejaron claro que no hubo presiones políticas para posponer la participación presidencial por un presunto respaldo al país anfitrión en su aspiración de obtener la sede permanente de la Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Mientras México descartó su interés de ser sede para la IV cumbre de mandatarios, Guatemala justificó que su presidente fuera uno de los que no confirmó su participación, en tanto que Nicaragua asegura que sin el consenso de los países que integran la AEC la reunión sería infructuosa.
Miguel Hakin Simos, diplomático mexicano, aseguró que es incorrecta la información que su país se haya postulado para llevar la sede de la cumbre y apoyó al canciller panameño.
"Nuestro país el único interés que tiene es que se lleve la reunión cumbre y no afectar la imagen de nadie", dijo Hakin.
Sostuvo que el presidente Vicente Fox, de acuerdo con la nueva fecha, hará todo lo posible para asistir, pues no sólo depende de su disposición, sino también del permiso del Congreso para ausentarse.
La reunión de los gobernantes fue suspendida debido a que sólo seis miembros de la AEC habían confirmado su asistencia.
Sobre este tema, el vicecanciller de Guatemala, Carlos Ramírez, explicó que el mandatario guatemalteco, Oscar Berger, tiene una agenda internacional comprometida al asumir recientemente la presidencia.
"No había forma que pudiera asistir a la cumbre de Panamá, porque tenía una agenda más vinculada a los temas nacionales, pero es importante el apoyo a la AEC y a que Panamá lleve la cumbre, pues reconocemos el esfuerzo y que se haga acá", dijo Ramírez.
La tesis de presuntas presiones para que los mandatarios no asistieran a la reunión y así evitar compromisos con la aspiración panameña de ser la sede permanente del ALCA, fue rechazada por la vicecanciller panameña Nivia Rossana Castrellón, al señalar que la reunión de ayer fue aprovechada al máximo.
"Eso debe ser de alguien que tiene mucha imaginación, porque la Asociación le ha dado el respaldo a Panamá y se tocan temas de agendas que promueven a la sociedad, pero la reunión ha sido aprovechada para hacer acercamientos", dijo Castrellón.
Mientras el presidente electo de la AEC, Rubén Silié, de República Dominicana, dijo que es importante que la reunión se lleve a cabo en una nueva fecha, pues el organismo fortalece la integración de los países miembros.