El caso de Mayer Mizrachi es una persecución política que aparenta ser un proceso judicial, así se expresó el abogado y catedrático universitario Silvio Guerra.
A juicio de Guerra, el hecho de haberle formulado cargos y ordenado su detención por un caso que, de resultar culpable, amerita una falta administrativa, además de la moratoria de los tribunales para que definan una fianza de excarcelación, es lo que le hace pensar a Guerra que el joven ingeniero es objeto de una persecución política.
Mayer Mizrachi es el hijo de un pariente cercano del expresidente de la República Ricardo Martinelli.
El Juzgado Tercero de Circuito negó la fianza, por lo que la defensa de Mizrachi representada por el abogado Silvio Guerra apeló ante el Segundo Tribunal Superior de Justicia, que debe definir esta semana dicho recurso.
Guerra dijo que su cliente estuvo a disposición de cumplir el contrato y existen las evidencias de los correos y las llamadas que le hizo al administrador de la Autoridad de Innovación Gubernamental (AIG), Irvin Halman, que no fueron contestadas.