“El Ministerio Público (MP) vende una mala imagen -no solo frente al país, sino a nivel internacional- con el discurso lamentable de que la defraudación fiscal no es un delito en Panamá”.
En estos términos se refirió el abogado constitucionalista Silvio Guerra a las polémicas declaraciones de la procurador Kenia Porcell, cuando aclaró en CNN en Español que la defraudación fiscal (con referencia a las sociedades creadas por la firma Mossack Fonseca), no incurre en delito en nuestro país, causando confusión frente a una eventual investigación al bufete.
Inconsistencia
En este sentido, Guerra detalló que no hay consistencia en crear primero “la escaramuza de un fiscal [Javier Caraballo] que llega a la oficina de este bufete... pero después sale la procuradora diciendo que aquí no se está investigando un delito”.
“¿Entonces qué están investigando? ¡No se puedes allanar por deporte ni por ciencia ficción! Debe haber un objetivo... Lo que el país espera es que esas investigaciones no creen confusión”, afirmó el jurista.
“No podemos estar con estas actuaciones intermitentes y blandeques; el MP y el Gobierno central deben optar por medidas más concretas”, continuó.
Propuestas
Por ejemplo, Silvio Guerra consideró que Panamá daría “pasos gigantes” si convoca a los Estados Americanos para abordar este tema.
“Inclusive Panamá podría dar un pie gigante sugiriendo la creación de un organismo a nivel de Latinoamérica tendiente a la lucha contra este tipo de actividades que comenten delitos a través de sociedades”, mencionó.
No obstante, el constitucionalista recordó que -más allá del tema fiscal- también hay que investigar si la firma Mossack Fonseca incurrió en delitos contra el orden financiero nacional o el financiamiento al terrorismo.
Y aunque no se haya participado directamente de la actividad, también investigar la presunta comisión del “delito de tráfico de criaturas para la pedofilia”, concluyó Guerra.
