Rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) realizaron dos ataques ayer en la mañana en el noroeste colombiano, en las localidades costeras de Capurganá y Juradó, en la frontera con Panamá.
En el enfrentamiento entre guerrilleros de las FARC y el Ejército de Colombia en la frontera con Panamá dos soldados resultaron heridos.
Por otra parte, la vicecanciller de Colombia, Clemencia Forero, calificó ayer en esta capital de "delicada" la situación en la frontera colombo-panameña provocada por los enfrentamientos entre las FARC y el ejército de ese país, pero negó que esto represente una amenaza para la integridad territorial de Panamá.
Precisó que por lo anterior se ha reforzado la región fronteriza con un mayor número de efectivos militares, porque "su país está absolutamente consciente de la problemática que tiene lugar en la región limítrofe colombiana".
Agregó que en este sentido las autoridades de su país realizaron un intercambio de información de inteligencia con la contraparte panameña y particularmente con el ministro de Gobierno, Winston Spadafora y el director de la Policía Nacional, Carlos Barés.
Según Forero, en caso de presentarse una situación de emergencia, su gobierno tiene previsto suscribir los acuerdos bilaterales que sean necesarios con el gobierno panameño, para mitigar los efectos de las incursiones.
Manifestó además que su país ha formulado varias propuestas al gobierno panameño, en los encuentros entre el jefe de la Policía de Panamá, Carlos Barés y el jefe de la Policía de Colombia, general Rosso José Serrano, que servirán para que se origine un flujo de información abierto y transparente.
Por otra parte, el embajador de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Laurence Chewing Fábrega, indicó que a nivel de esa organización, las autoridades de Panamá y Colombia no han solicitado la intervención en el conflicto provocado por los enfrentamientos entre la guerrilla y el Ejército en la frontera común.
En cuanto al tema fronterizo entre Panamá y Colombia, dijo que la OEA no ha hecho nada porque ni Colombia ni Panamá lo han solicitado.
Agregó que se trata de un problema interno de Colombia y que hasta el momento la situación no constituye un peligro para los demás países, pero advirtió que en caso de que esto ocurriera en el futuro y a solicitud del gobierno colombiano, la OEA estaría dispuesta a tomar alguna acción.