El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) en coordinación con funcionarios municipales, Bomberos de Arraiján y entidades de Salud, en una acción mancomunada, mantienen centros de acopio en diferentes puntos del distrito para abastecer a los afectados de lo más necesario.
En la Alcaldía se habilitaron varias carpas con personal de las instituciones de seguridad. El mayor centro de acopio se encuentra ubicado en el Centro Básico Nuevo Arraiján para suministrar frazadas, ropas, colchones, alimentos enlatados y otros enseres que son repartidos a los afectados por las inundaciones.
Según el alcalde Jaime Barroso, a los 5,800 afectados se le suple con alimentos secos y comida preparada.
El mayor Víctor González, del Cuerpo de Bomberos, dijo que el estado de alerta está vigente por lo que han reforzado la seguridad y se les sigue abasteciendo de alimentos y agua embotellada.
Las diferentes instituciones de seguridad se desplazan al área para asistir a los afectados, principalmente en las más inaccesibles. Desde que ocurrió el evento el pasado sábado se movilizaron 11 vehículos de los Bomberos de La Chorrera, Arraiján y la capital, además de la flota de Protección Civil.
El camisa roja recordó a los afectados por las inundaciones apersonarse a los diferentes centros de acopio para que se le suministre la ayuda necesaria, como alimentos comidas secos y otros enseres.
Un numeroso grupo de personas que sufrieron cuantiosas pérdidas materiales por el diluvio coinciden que una de las principales causas de las inundaciones es la cantidad exuberante de cartuchos de basura lanzadas a los ríos del área.
Para Magalis Rodríguez, una de las afectadas, cuya vivienda está localizada a unos tres metros de las orillas del río Aguacate, el cúmulo de la basura arrastrada por las aguas cuando caen los torrenciales aguaceros, provoca los desbordamientos que terminan en inundaciones.
"La fuerte corriente, provocada por la intensa lluvia del sábado que inundó nuestras viviendas, traía a su paso la cantidad de basura chatarra que lanzan familias de las áreas de arriba de Loma Bonita", resaltó.
Néstor Tuñón, residente de la barriada Valle del Sol, Vista Alegre, confesó que la basura se ha convertido en un peligro cuando es lanzada al río Cristal por inescrupulosos que no toman conciencia del daño que causan.
"Desconozco las razones porque cometen la irregularidad en detrimento de las mayorías y ahora sufrimos una inundación de grandes magnitudes. Gracias a Dios no hubo pérdidas humanas, sólo cuantiosos daños materiales", acotó.
Otro de los afectados, José Félix Alfredo Lombarda, coincidió que además de la basura lanzada en los ríos también se dan los fallos técnicos por parte de la empresa constructora debido a los drenajes que son inadecuados y pequeños, que se tapan por los desechos, enramada de árboles cuándo llueve.