Muy pronto estará funcionando la nueva Autoridad de los Recursos Acuáticos, informó George Novey, director de Recursos Marinos de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP).
Aseguró que con esta Autoridad se pretende reunir bajo un mismo techo a la Dirección de Recursos Marinos y Costeros de la AMP y a la Dirección de Acuicultura del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
El pleno de la Asamblea Nacional aprobó ayer en segundo debate el proyecto de ley que crea esta Autoridad. La norma facilitará el proceso de concesiones en zonas marinas a empresas interesadas en desarrollar la producción acuícola en el país.
El ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar, indicó que a través del mecanismo de concesiones le corresponderá a la Autoridad promover las inversiones en zonas marinas. Tanto la pesca como la acuicultura son claves en la oferta exportable de Panamá.
Por su parte, George Novey, director de Recursos Marinos de la Autoridad Marítima de Panamá, manifestó que la Ley 9 de 2006 sobre el aleteo prohíbe esta actividad, y a la vez regula el aprovechamiento del tiburón, forzando a los pescadores a que comercialicen el animal entero, tanto sus aletas como su carne.
Novey dijo que esta nueva legislación permitirá el incremento del tiburón, mediante la protección y aprovechamiento sostenible del mismo. Para garantizar la pesca industrial y artesanal a largo plazo.
Destacó que esta nueva medida no impide la captura del escualo, pero si la restringe al obligar a los pescadores a desembarcar con el animal completo sin poder desecharlo al cortarle las aletas.
Las multas para los locales serán de hasta mil dólares y para los extranjeros de hasta 100 mil dólares.
En tanto, la directora legal de Mar Viva, Amelie González, indicó que la ley que prohíbe el aleteo de tiburones en nuestro país, se ha convertido en un ejemplo para las demás regiones, que desean preservar el tiburón.
Una vez secadas las aletas, son enviadas a los mercados de Taiwan, China y Japón donde se las utiliza para preparar "sopa de aletas", un plato que llega a alcanzar un valor comercial de 100 dólares. En Panamá este alimento también es demandado.
Los cálculos de los organismos de pesca mundiales estiman que cada año se pescan 200 millones de tiburones. Pero estos datos no tienen en consideración la captura clandestina del tiburón.