Los cuerpos de Mario Alfonso Escobar Vélez, de nacionalidad nicaragüense y otro sujeto de generales desconocidas, ambos de aproximadamente 45 años de edad, fueron encontrados por una niña en la playa Malibú, corregimiento de Gorgona, distrito de Chame, con signos evidentes de ajusticiamiento.
Nilka Arancibia, madre de la niña que halló el cadáver de una de las víctimas, dijo que aproximadamente a las 7:00 a.m. se encontraban recogiendo latas, cuando su hija le dijo "mamá no cojas para allá que hay un borracho", pero al acercarse vieron que tenía un gallinazo encima de su cuerpo.
Inmediatamente, dieron aviso a la Policía Nacional y al llegar los agentes observaron que uno de los hombres tenía en su cartera una placa policial y estaba bañado en sangre con la mano sobre la arena y la cabeza recostada sobre ella. La víctima vestía una camiseta negra, pantalón crema y tenía un sólo zapato de color chocolate.
De acuerdo con Arancibia, la noche anterior a los hechos, aproximadamente a las 10:00 p.m., se encontraba junto con su esposo en la casa del legislador Frank Weaver, que ellos cuidan, y vieron cuando pasó un carro despacio y luego se escuchó una detonación. Versiones preliminares revelan que al sujeto no identificado presentaba dos impactos de bala en la nuca y otro en el estómago, además de la placa policial tenía en uno de los bolsillos de su pantalón la suma de B/.42.00 y un celular.
Por su parte, el ciudadano nicaragüense tenía el brazo derecho fracturado y su cuerpo estaba bañado en sangre, por lo que no se pudo determinar la ubicación de los disparos, lo cual será determinado por el médico forense. Junto a las víctimas fueron encontrados 9 casquillos de bala 9 milímetros y de un revólver calibre 45.