Los cuerpos de Gualberto De La Guardia, de 63 años, y César Augusto Fragot, de 48 años, fueron encontrados ejecutados, en la vía que conduce al puente Centenario.
Una llamada anónima alertó a las autoridades policiales sobre la ubicación de los cadáveres.
Los hombres permanecían atados de manos y pies y envueltos en sábanas, entre herbazales.
En el área, además, se halló un auto con rastros de sangre.
Según una fuente, los asesinos llamaron a los familiares de las víctimas, quienes llegaron al lugar.
De la Guardia había sido condenado por el delito de asociación ilícita para delinquir en el año 1999.