El Gobierno reaccionó ayer al mensaje de la Iglesia Católica en la reciente Cita Eucarística, calificándolo como un "halón de orejas a todos los panameños por igual; especialmente a los que tienen mayor riqueza, poder o influencia en marcar los destinos del país".
Erich Rodríguez Auerbach, secretario de Comunicación del Estado, dijo que el Gobierno comparte las preocupaciones de monseñor José Dimas Cedeño, en su calidad de máxima autoridad espiritual en el país, pero rechaza enérgicamente a "aquellos que mezquinamente tratan de sacar ganancias politiqueras de sus palabras".
Cedeño criticó al Gobierno por el alto costo de la canasta básica y el combustible y por la desmesurada venta de tierras, principalmente en costas e islas, que deja en desamparo a la población campesina.
Frente a esto, el vocero presidencial recordó que desde la pasada campaña electoral, el Gobierno viene hablando de la necesidad de trabajar para favorecer a los más pobres.
"Estamos de acuerdo porque no estamos cien por ciento satisfechos con lo logrado. El Gobierno redoblará esfuerzos para que más panameños se beneficien de los programas de la agenda social", sentenció.