Cada día se empobrece más la comarca Ngöbe Buglé. La crisis alimentaria comienza a azotar a sus habitantes.
Muchos de los pobladores de esta comarca dicen que no conocen el arroz compita, solo comen guineo, plátano, yuca o pixbae.
Las tiendas donde compran los nativos en muchas comunidades están quebrando, porque la gente ya no compra comida, aseguran que el alto costo de los productos que llegan a la Comarca está a un costo muy alto que se les hace imposible adquirirlo.
Las cinco libras de arroz que venden en las tiendas cuestan tres dólares; mientras que en la ciudad de David el precio es de dos dólares con 12 centésimos.
Fernando Santos Sánchez es uno de esos nativos de 75 años que recuerda que antes de esta crisis que se está viviendo en la Comarca con el encarecimiento de la comida podían comprar la libra de arroz a 30 centavos en las tiendas, pero ahora no se puede.
Su familia a penas come una vez a la semana arroz, porque en esta región no hay empleo y lo poco que consiguen es para comprar sal y café, estos no pueden faltar en la cocina de estas familias que no saben lo que es esperar la quincena para comprar comida.
Bachi Santos Salinas dice: "nosotros comemos comida de indio y hemos aprendido a vivir, porque si tenemos que comer plátano lo hacemos y si tenemos que comer pifá también lo hacemos, y nosotros no sabemos que es ese arroz Compita, que dice Martín".
Esta región del país en estos momentos atraviesa por los meses de carestía, donde la comida que cosecharon en el mes de diciembre ya se terminó y esperan que el arroz que sembraron comience a florecer.
Recuerda que el año pasado compraba una botellita de aceite a 30 centésimos y ahora cuesta 80 centésimos y el café más barato cuesta 15 centésimos. Ellos aseguran que sienten que cada día la cosa es mucho más dura, conseguir alimentos es una verdadera odisea.
Los nativos de la comunidad de Oma y Sardina consideran que cada día que pasa se empobrecen más, ya no tienen dinero para comprar las cosas de primera necesidad y muchos menos para comprar ropa. Aseguran que nunca han podido comprar el arroz compita.