UNOS 411 casos de muerte por violencia se registraron en los 21 corregimientos del distrito capital, según datos de la Contraloría de la República.
El censo de las defunciones por esta causa indica que Alcalde Díaz - Las Cumbres es el área con los más altos índices.
El representante Quibián Panay es consciente de ello. Confirmó que en el área hay grupos organizados que se dedican al hurto en autos y casas.
En el sector de El Peñón, el pasado jueves, un joven de 22 años fue encontrado muerto, mientras que en el residencial San Andrés se reportaron hurtos a unos vehículos.
Y en Villa Zaíta y Santa Rita están afectados por las balaceras.
Juan Díaz, Chilibre, Tocumen y El Chorrillo le siguen.
El tema ha llevado a los representantes de corregimiento a solicitar una reunión con el director de la Policía, Rolando Mirones, para abordar el problema de la inseguridad.
Mario Kennedy, de San Felipe, es uno de los que se pregunta cuándo se tomarán medidas.
Señala que las personas se acuestan a las 8: 00 p.m., pues temen salir de las casas.
Y no es para menos. Sólo en el Casco Antiguo en calle octava, cuarta, duodécima y novena opera una banda delictiva que siembra el terror.
Manifestó que espera que la seguridad desplegada por la visita de la presidenta chilena Michelle Bachelet se mantenga en las comunidades.
Del mismo modo, hace poco en Betania murió una persona víctima de un robo de auto, además, algunos han sido amordazados.
El representante Iván Picota trajo a colación el hecho de que el delincuente ha perdido el respeto por la vida, incluso, todos los corregimientos tienen el problema de que las unidades policiales no se ven.
Eso le da oportunidades al delincuente para cometer su fechoría.
"Pedimos más presencia policial ", reiteró.
En calle 13, Río Abajo también hay alarma.
Para el representante Javier Ortega, hay que tomar medidas drásticas con respecto al tema de la seguridad en el país.
Alegó que se habla de los derechos humanos de los delincuentes y no del pueblo trabajador que todos los días se levanta a trabajar con temor de ser sorprendido por el hampa.
Mientras que en Curundú, las pandillas controlan los sectores.
El representante Senén Mosquera, hizo un llamado al director de la Policía, Rolando Mirones, para que los tome en cuenta y habilite más unidades policiales para la subestación de Viejo Veranillo.
Mosquera explicó que esa subestación está de adorno, lo que ha generado que la violencia aumente.
Hampa se toma los barrios
Autoridades están preocupadas por los asaltos, homicidios, violaciones y secuestros.