En una dura carta de renuncia irrevocable, el tesorero del MOLIRENA, Harry Castro, asegura haber respetado las determinaciones de Guillermo Ford, "pese a los graves actos equívocos que usted cometió en decisiones desacertadas, que a todos sus seguidores perjudicó notoriamente en la difícil misión que significa la actividad política".
Castro acusó a Ford de impedirle debatir "con amplitud", temas medulares tales como las opciones para establecer las alianzas dentro del MOLIRENA, criticó la forma de conducir al Partido y lo llamó fracasado en la tarea de "lograr un clima de sensatez y cordura que estimule la convivencia armónica y constructiva, como arte de gobernar un partido".
Harry Castro definió el contenido de la Resolución emitida por Ford el 19 de diciembre de 1997, como llenas de un "inquietante tono pendenciero y de un triunfalismo temporal y vacío, ya que emplea términos vejatorios y coléricos, mal aconsejados por el demonio de una falsa y cataclísmica retórica que le da al país un triste y deplorable espectáculo".
Castro Zachrisson advirtió a Ford que "no soy de los hombres que se intimidan, cuando se les cuestiona públicamente sus acciones y su hombría, al igual que me niego a situar los problemas del país en el campo de las recriminaciones personales y a contribuir a poner al rojo vivo los mensajes de los medios de comunicación social".