El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Harry Díaz, se resiste a declararse impedido en el caso Cobranzas del Istmo donde es Juez de Garantías, y pide a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que evalúe "si es viable" su separación.
Diversos sectores jurídicos han criticado su presencia en el caso, luego de que se confirmara que él estuvo en la comisión que aprobó la entrada en funcionamiento de la empresa Cobranzas del Istmo S.A., y que, incluso, habría sido beneficiado de las gestiones de cobro de dicha empresa.
Ayer, 13 de julio, Harry Díaz presentó una solicitud de impedimiento ante el pleno de la Corte, para que esta instancia colegiada evalué su eventual separación de la investigación.
En consultas de Panamá América, abogados como Neftalí Jaén y Ernesto Cedeño han sido categóricos al plantear que la presencia de Harry Díaz en este caso, incurre en “conflicto de interés”.
No obstante, en ninguna parte de la solicitud enviada por Harry Díaz reconoce que existe conflicto de interés.
“Desde mi punto de vista, no se materializa ninguna de las causales de impedimento del artículo 53 del Código de Procedimiento Penal”, planteó.
No obstante, tampoco anuncia que se separa. “Solicito que se examine lo expuesto y se determine lo concerniente a su inhabilitación para continuar en el proceso como juez de garantías de esta causa, en un término de dos días”, pidió Díaz, transfiriendo su responsabilidad de separarse a una decisión del pleno de la Corte.
En el 2010, Cobranzas del Istmo fue contratada por la Dirección General de Ingreso (DGI) para cobrar impuestos morosos.
Pero al inicio del Gobierno de Varela, la Fiscalía Cuarta Anticorrupción pidió a la CSJ que investigara a la empresa por presuntas irregularidades. La Corte admitió el caso, y nombró a Abel Zamorano como fiscal de la causa, y al polémico Harry Díaz, como juez de garantías.