No cabe duda de que las ferias libres se han convertido en el bálsamo que alivia los bolsillos, no solo de quienes asisten a comprar, sino de quienes se dedican a vender.
Prueba de ello, fue la feria libre municipal que se desarrolló en Tocumen. Allí, encontramos a Mario Yángüez, quien se dedicaba a la venta de ajíes, papas y cebollas.
Para Yángüez, en cuestiones de venta, esta feria resultó todo un éxito, pues aseguró que a pesar de la situación difícil que atraviesa el país, las ventas fueron buenas.
Situación que de una manera u otra redunda tanto en beneficio de él como de los compradores.
A la feria, asistieron alrededor de 10 mil personas.