En su libro "Testimonio de una victoria: la derrota de un cáncer metastásico" ha dejado plasmado el sentimiento de lucha que la caracteriza. Para la periodista Ileana Gólcher el éxito es no dejarse vencer por las adversidades, tal como lo hizo ella en carne propia.
Gólcher es la autora de múltiples publicaciones en materia de educación, metodología de la investigación, derechos humanos y género.
Uno de sus logros más importantes es la sistematización de los indicadores de la comunicación social y la cultura en Panamá que han sido publicados en siete ediciones de la Agenda de la Comunicación, un documento de consulta.
Su labor periodística de 12 años en el diario La Prensa y El Panamá América la han hecho merecedora de cinco premios. Es conocida en el ambiente literario como la mariposa de hierro.
El Panamá América conversó con ella sobre la situación de las librerías y los escritores panameños en nuestro país.
EPA: ¿Cuál cree usted que es el mayor problema de las librerías en Panamá?
I.G: En lugar de librerías, Panamá tiene fotocopiadoras. Todo parte en las universidades porque éstas no respetan la ley de derecho de autor y los escritores no estamos protegidos.
Siendo así, nuestros libros son fotocopiados sin misericordia.
En Panamá cada fotocopia de una página cuesta 0.02 centésimos, partiendo por la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá que tiene un centro de copiado.
EPA: ¿Cuál es el mayor problema al que se enfrentan los escritores panameños a la hora de publicar sus libros?
I.G: La falta de buenas ofertas de una editorial. Nos dan el menor porcentaje y la ganancia es para ellos. Este es uno de los problemas de fondo que tenemos los escritores panameños cuando queremos publicar un libro.
EPA: ¿Qué es necesario para promover la exportación de libros panameños?
I.G: Se requieren actividades como exposiciones y ferias de libros que nos ayuden a darnos a conocer. Estos eventos estimulan el interés de los lectores.
Lo cierto es que en Panamá no existe, por ejemplo, una política de exportación de textos como mercancía cultural.
Siendo así, las embajadas de Panamá en el exterior deberían divulgar nuestros libros, así como se comercializa banano y camarón.
También debo decir que a nosotros los autores nos ha faltado mercadearnos un poco más.
EPA: ¿Por qué la enseñanza de la literatura llega a ser tan complicada para algunos?
IG: Hace falta una metodología que estimule a los niños, en ello deberían esforzarse los profesores de español. Aún se ven a maestros que le dicen a los niños: "está castigado, vaya para la biblioteca".
EPA: ¿Qué papel juega el Instituto Nacional de Cultura (INAC) en todo este proceso?
I.G: No digo que lo estén haciendo mal, pero queda mucho por hacer.
Considero, por ejemplo, que hace falta una política del INAC y del Ministerio de Educación que incentive la adquisición de libros de autores panameños.
Hasta ahora sólo la Universidad de Panamá reconoce al menos 20 puntos en un concurso de cátedra por un profesor que publique su libro, pero necesitamos que, por ejemplo, los bancos estimulen otra visión del país.
"Hay fotocopiadoras en lugar de librerías"
Aboga por más protección para los escritores que ven fotocopiadas sus obras.