LA COMPAÑÍA Recolectora de Desechos Sólidos (CREDESOL) está sometida a una "guerra sucia" en los medios de comunicación, afirmó la administradora judicial, Irasema de Tapia.
El objetivo, agregó Tapia, es lograr rescindir el contrato existente con el Municipio de Arraiján.
Como resultado de esta "guerra sucia" la empresa ha sufrido un bajón del 70% en las recaudaciones.