Las constantes negaciones y rechazos que vienen haciendo los tribunales (Juzgado Décimo Tercero de lo Penal del Primer Circuito Judicial de la Provincia de Panama y Segundo Tribunal Superior de Justicia) de los pedidos de la defensa de Riccardo Francolini Arosemena respecto a fianza de excarcelación, nulidad de lo actuado y medidas cautelares distintas a la detención preventiva), acredita que la Mano política está detrás del caso del empresario Francolini.
Lo que el poder político de turno debe convencerse es que toda detención injusta e ilegal -como la de Francolini- resta apoyo político por parte del pueblo para con el gobierno y aumenta de modo notable la incredulidad de los panameños respecto a la gestión gubernamental.
Francolini debe ser puesto en libertad. Pido a la mano política que saque sus garras de la justicia panameña.
Por cada negación hecha a Francolini respecto a los pedidos de sus abogados defensores se incrementalemente la creencia popular de una justicia selectiva que solo favorece a los allegados al poder.
Entre tanto el desprestigio gubernamental sigue creciendo con alarmantes cifras de un pueblo que ha perdido todo mínimo vestigio de credibilidad en los actuales gestores del gobierno.