EL EX jefe de Compras de la Caja de Seguro Social (CSS) durante los últimos seis meses de la administración del profesor Juan Jované, Samuel Rivera, expresó ayer su preocupación por la forma en que la Fiscalía Especial Superior está manejando el caso de los medicamentos contaminados con dietilenglicol, pues consideró que se está actuando más con emoción que con ganas de buscar la verdad.
Rivera aseguró que no tiene ninguna dificultad para asistir "cualquier día y a cualquier hora" a responder cuestionarios o preguntas que tenga a bien formularle la Fiscalía Superior Especial, pero dejó claro que no permitirá que lo traten como a un delincuente.
"No le temo a la justicia porque siempre he hecho mis cosas transparentes y no tengo nada que esconder", precisó Rivera, tras insistir en que no permitirá que lo traten como a un delincuente.
El acto público para adquirir la glicerina se llevó a cabo el 2 de julio de 2003 cuando Rivera fungía como director de Compras de la institución.
La licitación fue adjudicada al Grupo Comercial Medicom, S.A., por un monto de B/.18, 493.65
No obstante, el producto fue entregado el 6 de noviembre de 2003 cuando en la institución no laboraban ni Rivera ni Jované.
Informes de la entidad revelan que se llevó una sola entrega de 9 mil litros de Glicerina Pura, calidad U.S.P. por litros y se exigió al proveedor que cumpliera con la Ley 1 de 10 de enero de 2001 en cuanto a las buenas prácticas de manufactura.
El pasado 19 de octubre, René Luciani respondió un cuestionario de 25 preguntas a la Fiscalía Auxiliar. De acuerdo con el funcionario, el Laboratorio de Control de Calidad de Producción de Medicamentos realiza "pruebas de identificación, pureza y actividad a toda la materia prima que se recibe en los depósitos" de la CSS.
La materia prima "recibida" se mantiene en "cuarentena" hasta que el Laboratorio emita la aprobación para su uso, luego de un análisis lote a lote.
Una vez terminó la producción del jarabe expectorante sin azúcar del lote 81-1-05 que fue preparado con la glicerina pura calidad USP que vendió la empresa panameña Medicom, Control de Calidad le practicó tres nuevos análisis.
El 26 de abril de 2006 se le hizo una segunda prueba microbiológica para detectar coliformes, hongos, levaduras y bacterias en el Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid, que fue confirmada dos días después por el Laboratorio de Control de Calidad. Ese mismo día, al jarabe se le hace una prueba de gravedad específica y pureza.
Informes de la institución señalan que los medicamentos producidos con esta glicerina, comprada el 2 de julio del año 2003, fueron terminados en dos fases durante abril de ese año.
Luciani destacó que el Laboratorio de Producción de Medicamentos mantiene siempre, bajo llave, las pruebas de retención hasta que termine la vida útil del medicamento analizado. Los envases con las pruebas son tomadas aleatoriamente al finalizar el procedimiento de envasado en línea.
¿Pudo alguien entrar entonces a los depósitos y cambiar la glicerina aceptada por los profesionales de la Caja? El director parece descartarlo, cuando sostiene que el edificio donde está el Laboratorio de Producción de Medicamentos y sus predios, por ende los depósitos en donde se almacenan las materias primas y las medicinas terminadas, es custodiado 24 horas al día, siete días a la semana, por agentes de seguridad de la CSS.
Otra duda surge. ¿Existe la posibilidad de que los medicamentos terminados hayan sido cambiados? Según el director René Luciani, "el control" del proceso de almacenamiento inicia cuando terminan de vaciarse y sellarse los frascos, que son ubicados luego de su verificación en cajas identificadas mediante tarjetas que especifican el nombre del producto, el lote, la fecha de producción y el farmacéutico responsable.
Hay más emoción que verdad, Samuel Rivera
Afirmó que no tiene nada que esconder y que no permitirá que lo traten como un delincuente.