"Es muy sospechoso lo que realmente se dio en la comunidad". Fueron palabras de la ministra de Vivienda, Balbina Herrera frente al tercer incendio en la comarca Kuna Yala después de visitar la zona de Uala.
El gobierno ha tenido que enfrentar en menos de un mes la devastación de tres poblados donde han quedado 1, 700 personas damnificadas, más de 300 viviendas devoradas por los incendios.
Roberto Velásquez, director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) fue más cauteloso y dijo al respecto: "pareciese que la casa fue prendida, es una información preliminar", refiriéndose a lo ocurrido este domingo en Uala.
"Hay que prestar atención porque hay otras comunidades que están en la riberas de los ríos que están propensas a este tipo de incendios y es mejor que lo anunciemos, ya que han dicho que ahora viene otra comunidad.. hay amenazas", aseguró Herrera.
Así mismo se conoció que un destacamento de la Policía Fronteriza que estaba apostada ayer en Agua Fría, Darién iría al área del fuego a prestar colaboración.
Uala tiene una densidad boscosa, la cual dificulta su acceso. Esta situada en tierra firme y sólo se llega caminando de cinco a ocho horas desde Agua Fría.
Los pobladores de este pueblo han buscado en sus creencias religiosas explicaciones al fuego ocurrido. Dicen que "los muertos estaban por ahí" o que "los demonios estaban sueltos."
Mientras que el comandante del CBP, Mario Ramírez especificó que las dimensiones del fuego ocurrido en Uala no se da comúnmente en lugares cercanos a las costas.
Manifestó que le llama la atención que en el primer incendio ocurrido en Piria, comarca Madugandí no se llevó a personal de la Oficina de Seguridad del CBP para una investigación.
Actualmente personal de la Fiscalía Auxiliar de la República como de la Policía Técnica Judicial permanecen Uala para las investigaciones.
"Nosotros no podemos vincularlos al narcotráfico, pero llama la atención lo que sucedió en Soledad Miria y lo que ocurrió ahora en Uala, donde pareciese que la casa en donde se originó el fuego fue prendida", señaló Roberto Velásquez del SINAPROC.
No sería la primera vez que ocurriesen amenazas contra los indígenas kunas, producto del narcotráfico. En junio de 2005 se registró el robo y la venta de mil kilos de cocaína, propiedad de grupos irregulares colombianos que fue dejada en las costas de Achutupu en Kuna Yala.
La mercancía ilícita fue vendida por los indígenas, quienes se apropiaron de ella y la comercializaron a bajos precios. Obtuvieron entre 800 mil a un millón de balboas, que pudieron haber sido guardados en las costas.
Esta situación desembocó en la captura de 7 personas, dos panameños provenientes de esta área indígena, entre ellos el maestro del área y 5 colombianos que fueron deportados. Se logró la incautación de una lancha rápida y el decomiso de B/.100 mil en efectivo.
Dos meses después la Policía Nacional puso un cordón de seguridad en Achutupu, pero los indígenas fueron amenazados por colombianos, quienes reclamaban la droga que dejaron en las costas de Kuna Yala.
196 viviendas fueron destruidas, 794 damnificados, 44 quedan en pie y dos tercios de la comunidad quedó devastada.
Ayer fueron refugiados los indígenas en 16 tiendas de campaña para quince personas cada una. Recibieron agua, alimentos, frazadas, pañales desechables.
La gobernadora de Darién, Juana López remitirá al gobierno un informe del caso.
Hay otros poblados kunas bajo amenaza
Los sahilas comarcales de Uala, Mortí y Nurra, deberán responder sobre lo que está pasando.