Aproximadamente 84 caserones ubicados en el corregimiento de San Felipe deben ser demolidos cuanto antes, porque representan un peligro para los que residen en ellos, según recomendó ayer el Sistema de Protección Civil (SINAPROC).
De acuerdo con Antonio Diez, representante del SINAPROC, estas edificaciones, algunas de ellas patrimonio histórico, a pesar de sus condiciones aún son habitadas por familias que se resisten a mudarse.
Ayer, funcionarios del Ministerio de Vivienda (MIVI) realizaron una inspección y desalojo en un viejo caserón en la calle 15 de Santa Ana. En este lugar habita un total de 11 familias a pesar de que se les ha advertido que ponen sus vidas en peligro al habitar allí.
Diez manifestó que el edificio colapsó debido a las condiciones en que se encuentra, por lo que se debe demoler de inmediato.
Al momento del desalojo los residentes tiraron varias botellas a los funcionarios del MIVI. Varias familias aceptaron ser reubicadas.