"Hay una serie de hechos que llevan a revisar la interinidad del actual director Gustavo Barragán en este período de transición", enfatizó.
A su vez detalló que las acusaciones surge de las palabras de una persona detenida en la comisión de un hecho delictivo contra otros funcionarios de la PTJ, pero en este caso el Ministerio Público no puede dejar de investigar a todos.
Enfatizó que como estamento de seguridad la PTJ ha quedado en evidencia toda, tras la vulneración de su seguridad.
"Como es posible que se puedan sustraer un número plural de armas a través de unas instalaciones que se supone están llamadas a ser un recinto de seguridad", sostuvo.
Afirmó que en este momento lo que se impone es poner al frente de la PTJ a una persona no contaminada por los bandos que se encuentran en pugna en su interior.
También anunció que se ordenó deshacer los ascensos concedidos a Luis Alberto Ramírez, Alexander Cubillas y un tercer funcionario que no fue identificado, porque nunca se lo comunicaron.
La funcionaria censuró la forma en que Luis Alberto Ramírez fue entrevistado dentro de las instalaciones de la Policía en donde permanecía detenido.
A su juicio, las declaración de Ramírez, difundidas en TVN Canal 2, impide que pueda calificar como un testigo protegido dentro de la investigación adelantada por la Fiscalía Auxiliar.
No obstante, la Procuradora consideró que dentro de la PTJ existen funcionarios honestos con deseos de trabajar, pero que algunos elementos han perjudicado su labor.
Planteó que el crimen organizado ha penetrado algunos estamentos de seguridad y que la situación surgida dentro de la PTJ es una muestra de ello, pero que hay que luchar contra este flagelo.
A su juicio esta situación lo que demuestra que no se puede demorar más una actuación efectiva para lograr la depuración.
Además consideró necesario el aumento de los controles de fiscalización, vigilancia y supervisión para mucho más estrictos evitar hechos similares en el futuro.
El presidente Martín Torrijos manifestó que los últimos acontecimientos en la PTJ denota que hay un problema muy serio en la institución, que debe ser enfrentado.
Es algo preocupante que en vez de servirle a la ciudadanía, le esté sirviendo a la delincuencia, afirmó.