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Héctor Alemán augura "mejores días" en seguridad pública


El ministro designado de Gobierno y Justicia, Héctor Alemán, dijo que luego de la capacitación que recibió el equipo de trabajo del nuevo gobierno que será asignado a seguridad, Panamá tendrá mejores días en el manejo de su seguridad pública.
Cerca de 40 personas que podrían integrar los distintos estamentos de seguridad del país, participaron en un seminario de capacitación que dictaron miembros del Centro Universitario de Defensa Nacional para Estudios Hemisféricos de Defensa de Estados Unidos.
Personal militar de EU y representantes de otras agencias norteamericanas analizaron con los panameños los cuatro pilares de la seguridad establecidos en la estrategia de seguridad diseñada por el nuevo gobierno.
Alemán detalló que la estrategia establece la seguridad ciudadana, la de frontera, la marítima y del Canal y contra delitos internacionales como el terrorismo y el narcotráfico.
Fuentes políticas resaltaron que es la primera vez que EU muestran interés en compartir y evaluar la estrategia nacional de seguridad de un gobierno y, a juicio de los panameños, este intercambio es mensaje positivo para los inversionistas.
En el seminario salieron a relucir algunos obstáculos que enfrenta el sector seguridad como la falta de recursos, la mala utilización de los existentes y la falta de una política nacional de desarrollo de los entes de seguridad.
Entre los objetivos de la estrategia figuran el control real y efectivo de los espacios aéreos, terrestres, marítimos y económicos y entre las acciones a desarrollar se enumeran realizar un diagnóstico paralelo de la situación de los espacios fronterizos y de los entes de seguridad que permitan identificar áreas sensibles y las fortalezas.
Participaron las personas que posiblemente ocupen cargos vinculados con la seguridad del Estado.
Se menciona a Jaime Fábrega como director del SAN; Severino Mejía en el SMN; Dilio Arcia, en Pasaporte; Daniel Delgado Diamante como enlace con las autoridades estadounidenses, Ramón Lima en Migración y Leonel Solís en la Policía Nacional.
Era una celda preventiva donde había tres jóvenes. Todos querían hablar. Queda en evidencia que están bien informados.
JOVENES: Por una parte es bueno para bajar la violencia. Pero esto aquí no está completo. Está bien el castigo, pero aquí con una pena normal la comida y atención no es la adecuada. La comida a veces está salada, tiene mucho carbonato, el arroz está aguachado. No dejan pasar la comida que nos traen.
A veces no lo queremos hacer (delinquir) pero el ambiente nos lleva a eso.
Aquí estamos perdiendo el tiempo. Uno no está aquí porque quiere. No hay trabajo ni oportunidades.
¿Usted cree que una condena hace cambiar a un menor en la calle? Hay padres de familia que tampoco pueden correr con los gastos de uno porque no tienen trabajo.
Si no hay nada para nosotros, ¿cómo quieren que uno cambie?. Queremos cambiar y si van a condenarlo a uno que sea con trabajo para no estar todo el tiempo preso y preso, porque uno no cambia con eso.
Uno va (a los centros) con mentalidad de cambiar pero siempre hay un liso que porque te ve tranquilo cree que uno es ahue... y te va a buscar problema; y uno no está para dejarse y hay que proceder.
Muchos tienen tatuajes. Uno de ellos tiene sobre el antebrazo al Nazareno, muy bien tallado y con la corona de espinas, como si hubiese tenido la premonición del calvario que le esperaba.
EPA: ¿Es difícil salirse de una pandilla?
El que responde es un joven de 16 años que cursaba el cuarto año.
JOVEN: Es fácil salirse de una pandilla. Esa vida no es buena. Hay rituales para entrar, porque hay que robar, halar el gatillo y hasta matar.
Pero no es vida andar con un revólver en la cintura mirando para todos lados para ver quién te anda buscando o quién te va a matar.
A mí por ejemplo me han estropeado la vida. Me han dado bien duro.
El drama que muchos jóvenes han vivido en la calle y en sus hogares, los persigue. Aunque parezca insólito, sus padres los han visitado para llevarles droga o seguetas para que rompan los barrotes.
Dentro de apetitosas albóndigas, se ha encontrado droga. Dentro de envases de bebidas grandes han intentado pasarles objetos peligrosos.
Cuando se le llamó la atención, un padre de familia dijo que poco le importaba la suerte de su hijo porque ya tenía dos más detenidos.
Hay 12 casos de padres a los que se trata de localizar para que vayan a ver a sus hijos.
Algunos expresan lo que sienten: "No quiero saber de ese des... Que se muera".
Hay un joven de 15 años con tres balazos en su cuerpo que reclamaba la presencia de su "mujer".
Cuando se averiguó, el hallazgo fue para quedarse frío. Se trata de una mujer de 30 años con la que ya tiene un hijo y hay otro en camino.
En el Centro de Cumplimiento, donde se encuentran las jóvenes, hay una de ellas menunita y de baja estatura. Nadie podría imaginar que a sus escasos 16 años, tiene ya un hijo de escasos dos años y otro en el vientre.
No se le nota el vientre abultado, quizás porque su cuerpo es demasiado frágil..
Se le ve serena y más que eso, inocente.
Alquien preguntó: ¿Qué podrá enseñarle a un hijo, una niña que ni quiera sabe conducir su vida?
Este drama social, con múltiples réplicas en la calle, es grave.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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