El expresidente Ernesto Pérez Balladares intentó durante su gobierno "desintegrar" el Servicio Aéreo Nacional (SAN), denunció su actual director, Rubén Darío Argüelles, quien además afirmó que en la pasada administración no se dio ningún tipo de ascenso en el escalafón institucional.
Según Argüelles, Pérez Balladares había implementado todo un mecanismo para desmembrar la institución y prueba de ello fue que durante su gobierno se hicieron las gestiones para que algunos helicópteros fueran traspasados a la Policía Nacional, mientras que otras aeronaves serían destinadas al equipo de la Dirección de Aeronáutica Civil (DAC).
El gobierno pasado ya tenía "prácticamente" vendida parte de la flota de los helicópteros, por una suma que catalogó Argüelles como irrisoria.
De acuerdo con el director del SAN, la llegada del nuevo gobierno pudo impedir que se vendiera el equipo de la institución.
A través del Ministerio de Gobierno y Justicia se logró que la presidenta Moscoso conociera la situación del SAN, por lo que procedió a dar el visto bueno para detener la venta de las naves y apoyar la entidad con una partida especial de B/.4.2 millones adicionales al presupuesto anual y darle solución a las carencias inmediatas del SAN.
Esta partida, afirmó, reforzará los casi B/.6 millones presupuestados para el próximo año, cantidad que aseguró fue recortada del proyecto original.
"Estamos armando y fortaleciendo nuevamente a la institución", precisó Argüelles, quien dijo además que con este proyecto de reforzamiento también se le podrá dar respuesta a las necesidades de muchas comunidades apartadas del país; lo que contribuirá a mantener el programa social de la mandataria.
Durante el primer mes de gobierno de la presidenta Moscoso, el SAN incrementó su operatividad de un 29% en la administración anterior a un 49%.
Las declaraciones de Argüelles se dieron luego del traspaso oficial de la base que el SAN mantenía en Mulatupu a la isla contigua de Caledonia, en la comarca de Kuna Yala.
El traspaso obedeció a varios factores, pero principalmente porque en Caledonia la nueva base del SAN tendrá un mejor control de la entrada hacia la comunidad de Puerto Obaldía y las áreas utilizadas por los narcotraficantes para trasladar los embarques de estupefacientes.