En una dramática escalada de violencia, helicópteros israelíes atacaron varias posiciones palestinas en Cisjordania y Gaza.
Los ataques se produjeron en respuesta al linchamiento de dos soldados israelíes por una multitud enfurecida de palestinos.
El primer ministro israelí, Ehud Barak, llamó a la creación de un gobierno de emergencia nacional.
Dijo que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yaser Arafat, no quiere negociar la paz y advirtió que el ejército hará todo lo que sea necesario para detener los ataques contra israelíes.
"Esto ya no parece un proceso de paz; esto parece más bien un escenario de guerra, y de eso se trata", dijo ayer una corresponsal de la BBC de Londres.
Por otra parte, el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, urgió a israelíes y palestinos a reanudar las negociaciones de paz y señaló además que aunque entendía el sufrimiento palestino, éste jamás podría justificar el asesinato de los soldados israelíes.
En tanto, el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, regresó en forma urgente a Israel desde el Líbano, luego de recibir una llamada telefónica informándole de lo ocurrido.
ARIZ EN TEL AVIV
Por su parte, el obispo de Colón y Kuna Ayala, Carlos María Ariz, quien se encuentra en Israel, dijo telefónicamente a