El traslado de pacientes diagnosticados con patologías graves han sido efectivos, debido a la utilización del helipuerto del Hospital Santo Tomás, para recibir asistencia médica urgente.
Un total de 50 pacientes han recibido este beneficio desde que el Ministerio de Salud entregó en julio del año pasado el helipuerto al Patronato de este centro hospitalario, de los cuales el 50% de los traslados han sido de menores para ser atendidos en el Hospital del Niño. Mientras que otros fueron mujeres con partos de alto riesgo que recibieron atención en la maternidad María Cantera de Remón. También destacan varios casos de mordeduras de culebras, ancianos deshidratados en extremo, y tres casos de miembros de la Policía Nacional que fueron evacuados de Darién y traídos a Panamá.
La mayoría de estos vuelos fueron hechos por el helicóptero presidencial desde la provincia de Colón, Coclé y Veraguas, en tanto los casos ocurridos en Darién y San Blas los llevó a cabo el Servicio Aéreo Nacional.
El helipuerto puede ser utilizado las 24 horas del día, ya que cuenta con luces de aproximación nocturna y se maneja con las coordenadas dadas por Aeronáutica Civil, cumpliendo con las especificaciones de la aviación panameña.
"Las lágrimas son el común denominador", pues ellas, las mujeres maltratadas, no quieren que sus hijos vean que su mamá puso preso a su papá, a pesar que estos hombres han infringido la ley.
Explicó que estas reacciones también se unen a los patrones que caracterizan a las mujeres maltratadas, como la dependencia económica, emocional, patrimonial y hasta psicológica de sus agresores.
Según la experta, estas mujeres idealizan las relaciones y a los hombres que tienen como compañero, por lo que no pueden evitar esta dependencia emocional.
De allí que mujeres que salen de situaciones de violencia doméstica vuelvan a caer en relaciones similares, recalcó Leoteau.
Señaló que se han dado algunos casos en los que los agresores han amenazado de muerte a las afectadas, hasta con armas de fuego o les tiran sus ropas afuera y las dejen en la calle, cuando presentan las denuncias a FUNDAMUJER.
La abogada detalló que entre las medidas de protección a las víctimas sobrevivientes de la violencia doméstica, se encuentra el arresto provisional del agresor o agresora, por un término no mayor a las 24 horas.
También está que el presunto agresor o agresora desaloje la casa que comparte con la víctima y rescatar o socorrer inmediatamente a la presunta víctima del hecho de violencia.
A juicio de Leoteau, en las corregidurías son bastantes flexibles, pues pretenden arreglar el conflicto con una boleta, las que no son efectivas en áreas alejadas o de difícil acceso. A su juicio, en estos casos se debe ser más estricto.
Según el estudio de Muñoz, Vergara y Foster, las víctimas en su mayorías tienen de 25 a 35 años. Agregan que el Estado invierte altas sumas en atender el maltrato, pues una cama en el Hospital Santo Tomás tiene un costo de 130 dólares por día, monto que no incluye exámenes, atención médica y medicinas.
"A pesar de lo que se ha avanzado en la materia, estudios e informes revelan que hay muchas creencias arraigadas que impiden romper el círculo de la violencia", indican Muñoz, Vergara y Foster.
Consideran que las personas actúan según lo que saben y en estos casos no actuarán si no se ve la situación como un problema, si no se conocen la leyes al respecto.
En 1995 entró en vigencia el Código de la Familia y ese mismo año se aprueba la Ley 27 de 16 de junio de 1995 que define la violencia intrafamiliar e impulsa la creación de centros de atención a las víctimas y las sanciones del caso.
En el Centro de Recepción de Denuncias de la Policía Técnica Judicial se puso en marcha el departamento de Asistencia a Víctimas, donde las víctimas de violencia doméstica son sometidas a exámenes psicológicos y físicos.
Las autoridades judiciales reciben las denuncias de mujeres que se acercan al Ministerio de la Juventud, la Mujer y la Familia, como las de organizaciones y centros que atienden estos casos.
Según un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos, en Panamá existe una "seria" discriminación y violencia contra la mujer.