El ministro de Comercio e Industria, Roberto Henríquez, culpó a la pasada administración de no revisar debidamente los informes presentados por al aseguradora British American, cuya quiebra inicia en Panamá a principios del 2009.
Henríquez reiteró que todos los informes presentados a la Superintendencia decían que todo estaba bien, hasta que la actual administración empieza a sospechar y se toma la decisión de una intervención. Labor que según el ministro de Comercio, debió realizar la pasada administración a quien responsabilizó y pidió de la cara.
Agregó que ya se interpuso una demanda por quiebra y una denuncia penal ante el Ministerio Público, para que se investigue el aspecto doloso que consiste en que la sucursal en Panamá mintió a la Superintendencia de Seguros al no reportó el trasladó de bonos del Estado hacia Caribbean Money Market Brokers Limited.
Según Henríquez, la aseguradora tiene 4 millones de dólares que en el proceso de quiebra serán utilizados para pagarles a las personas parte de su dinero. Sin embargo con la denuncia penal se podrían conseguir los 10 millones de dólares de los bonos, que servirían para pagar la totalidad del dinero a los afectados.
Henríquez anunció en TVN Noticias que a partir de esta semana entregarán a los afectados su historial dentro de Bristh American para que puedan acudir a otra empresa aseguradora.
Además informó que la empresa WorldWide Medical está dispuesta a continuar con los seguros internacionales, mientras que en Panamá tres empresas locales están dispuestas a estudiar el paquete de asegurados.