En el techo del templo se observa a simple vista como crecen herbazales como si fueran un jardín que alguien sembró en la parte superior de la iglesia, quitándole vistosidad a tan antiguo monumento de la ciudad capital.
Además de esto, hace falta darle unos retoques de pintura para mantener con vida la fachada del templo.
Luego del "Báilalo" de Ángel y Krhis, la noche cerró con la magistral presentación de Cheo Feliciano.