Nación

Herencia millonaria

Localizado entre la Ave. B, al norte; Salsipuedes, al este; la Ave. Eloy Alfaro, al sur; y la prolongación de Calle 15 al oeste, el barrio chino se fue forjando desde la segunda mitad del siglo XIX en el arrabal santanero.


AL REALIZAR un recorrido por el mundo de la canela, incencio y mirra, por las calles Eusebio A. Morales y otras que forman parte del Barrio Chino, aún se muestra algo de aquel encanto de hace varias décadas.
Sin embargo, ya no refleja la alegría, y su ajetreo regular ha bajado el ritmo, lo cual se debe a que el área es insegura y se torna una zona roja durante la noche.
Pese al paso de los años todas las especies y los exóticos ingredientes continúan allí, para delicia de los conocedores de los secretos de la cocina y de la medicina oriental.
Un tanto apagado después de la salida de una buena parte de prósperos comerciantes hacia áreas más exclusivas, aún el Barrio Chino de Santa Ana sigue cautivando a sus visitantes.
Muchos se preguntarán el porqué. La respuesta es algo sencilla: por sus restaurantes, con sus asados y menús especiales; sus tiendas repletas de mercaderías exóticas; sus mercados de fragantes especias y pintorescas artesanías; pero sobre todo, por su gente tranquila, servicial y laboriosa.
Según Aurelio Cheng, hijo de Tomás Cheng, quien era uno de los más antiguos comerciantes en el barrio, creció ayudando a su padre en uno de los negocios chinos ubicados en Salsipuedes.
Señaló que en las historias de sus parientes le decían que en los años 50, 60 y 70, "el barrio era un hervidero", ya que por el área de la Avenida Central el Mercado Público era el epicentro del comercio al detal, mientras que Salsipuedes era del comercio al por mayor.
En ese entonces no había grandes distribuidoras de productos, de manera que los chinos se encargaban de esos negocios en el interior.
"Desde pequeño acompañé a mi padre en un camión a recorrer los pueblos del interior vendiendo toda clase de mercancías a tiendas y abarroterías", recordó con cierta nostalgia. El barrio chino fue cuna de ilustres familias asiáticas que se asentaron a comienzos de la República en el lugar.
Entre ellas destacan las del industrial y dirigente cívico Fermín Chan, la de Aurelio Chen, Juan Siu, la familia Achú, los Tam, Cheung y otros.
Pero allí también residieron, hace varias décadas, notables familias panameñas como las de Alfredo Ramírez, los De León Arias, los Altafulla, los Moreno Céspedes, los Ardines y los Botello, entre otras.
Lo cierto es que es lamentable que el área se haya convertido en una zona roja, intransitable desde que anochece y un teatro de delincuentes que trafican droga, asaltan y no respetan vidas, honra ni bienes.


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185069
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América