Alrededor de 200 pacientes, víctimas de la violencia callejera o intrafamiliar se atienden cada fin de semana en el Cuarto de Urgencia del Hospital Santo Tomás, según reveló ayer la directora de ese centro hospitalario, Gloria Moreno de López.
Explicó que los fines de semana se reciben en esa instalación un promedio de 400 pacientes, de los cuales el 40% corresponden a hechos relacionados con la violencia ya sea callejera o intrafamiliar, "lo que es muy preocupante en Panamá, ya que cuando la violencia se desborda es totalmente incontenible".
Dijo que por la estructura del Hospital Santo Tomás "la situación se está haciendo muy difícil para mantener esta demanda permanente, tanto es así que estamos siendo obligados a ver cómo por intermedio de la ayuda privada, contratamos más personal de enfermería, y así poder abrir más salas, porque los pacientes ya no caben, durante y después de un fin de semana".
Recordó que anteriormente se atendía un promedio de 250 pacientes cada fin de semana, pero ahora las últimas cifras nos indican 400, lo que demuestra un incremento de 150 pacientes.
En otro orden la directora del Hospital Santo Tomás, opinó que para frenar la violencia hay que tomar una serie de medidas no sólo a nivel de Estado, sino también a nivel de la familia y de la comunidad.
"Lo que nosotros hagamos ahora no lo vamos a ver inmediatamente salvo que se apliquen medidas urgentes como el toque de queda", sostuvo Moreno de López.
Por otro lado manifestó que los medicamentos adquiridos para los cuatro primeros meses del año 2000, particularmente lo que se refiere a "antibióticos, hemostáticos, antiinfecciosos y otro tipo de medicamentos como expansores de plasma".