A cuatro días para que se cumpliera el ultimátum dado por el alcalde Juan Carlos Navarro a la candidata presidencial, Balbina Herrera, para que lo designara como su compañero de nómina, finalmente ayer se concretó la mencionada fórmula presidencial del PRD.
La decisión no tomó por sorpresa a dirigentes de los partidos de oposición que aseguraron que Herrera iba a acceder ante las "exigencias" de Navarro, quien advirtió que daría hasta el 1 de diciembre para que se le confirmara su participación en la nómina presidencial.
El candidato presidencial por el Partido Panameñista, Juan Carlos Varela, dijo que esta designación "no es más que un esfuerzo desesperado para tratar de quitar la imagen de división y frustración que existe en las filas del PRD".
Varela consideró que los perredistas "no tienen más opciones, por eso prefieren seguir con el continuismo de este Gobierno que perdió la batalla contra la delincuencia".
Mientras, el presidente del partido Cambio Democrático, Ricardo Martinelli, restó importancia a esta designación, que dijo no le preocupa.
"Yo sí daré mano de piedra y más dura a los delincuentes. Me preocupa la inseguridad, el alto costo de la canasta básica y la educación", sostuvo.
Por su lado, el diputado panameñista, Alcibiades Vásquez afirmó que "la presión pudo más que la evaluación", al momento que Herrera escogiera a su compañero de fórmula presidencial.
Agregó que la decisión de Herrera se dio por "las presiones" a lo interno del colectivo político, surgidas por el ultimátum del alcalde Navarro.