La hipertensión, la diabetes, las afectaciones pulmonares y cardiovasculares son las enfermedades más atendidas en los hospitales del Ministerio de Salud (Minsa) y de la Caja de Seguro Social (CSS) en lo que va de 2013, según reveló un informe de ambas instituciones.
La información también coincide con algunos estudios del Instituto Conmemorativo Gorgas, que indican que 1 de cada 5 panameños padece de hipertensión, es decir, más de 600 mil panameños. A su vez, la diabetes es la segunda enfermedad que más aqueja a los panameños, con el 31% de causas de muerte en el país.

“No nos va a dar hipertensión o diabetes de un día para otro, puede tener un periodo variable de latencia. Estamos viendo hipertensión y diabetes en jóvenes de 18 años, esos factores de riesgo los estamos viendo desde edades tempranas”, manifestó Anselmo McDonald, coordinador general de investigaciones cardiovasculares del Instituto Gorgas.
El consumo excesivo de sal produce la retención de líquidos, un efecto de la hipertensión. Con esto, se recomienda consumir media cucharadita de sal al día, pero en Panamá este consumo es hasta 8 veces mayor, ya sea en embutidos, sopas, caldos u otros alimentos a los cuales se acostumbra el paladar, según un documentó de Geo Salud, entidad mundial especialista en tratamientos médicos.

Además de la sal, el documento reporta que la levadura produce iguales efectos, y al consumirse de forma excesiva, abre la posibilidad de padecer la enfermedad.
Para hacerle contrapeso, es viable la ingesta de frutas y vegetales, reduce los niveles de sodio que ya puedan alojarse en el cuerpo.
Otro de los males que aquejan a la población, son las enfermedades cardiovasculares, aquellas que se producen por los excesos de grasa en el organismo y que pueden aumentar la presión arterial.
A nivel latinoamericano, la obesidad se presenta como la enfermedad en que más recursos se invierte, acaparando el 2% del Producto Interno Bruto (PIB) por año, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). En materia de prevención, la entidad manifiesta que al invertirse en los países desarrollados un dólar en infraestructuras para el ejercicio físico, el ahorro de medicamentos es de 2.2 a 4.2 dólares.
En Panamá, el 32.3% de la población estudiada consume dos o más alimentos con mucha grasa todos los días, cifra que arrojó un estudio realizado por el Instituto Gorgas en coordinación con el Minsa. El 61.8% tiene sobrepeso y obesidad, es decir, 6 de cada 10 panameños.
Algunos alimentos como la avena ayudan a diminuir hasta un 16% los niveles de colesterol en la sangre, lo cual reduce de un 30 a 40% las posibilidades de sufrir un ataque cardiaco, recomendación que da Vivir en Salud, una organización que lleva a cabo campañas de prevención, en coordinación con el Minsa.
Y es que la mayoría de panameños habitúan la ingesta de alimentos con grasa, ya sea por frituras, comida rápida o las acostumbradas parrilladas, lo cual aumenta la posibilidad de adquirir un padecimiento.
Según la OMS, Panamá es uno de los países donde menos fabricación de medicamentos existe para estas dolencias, con solo el 14%, al igual que El Salvador, y después de Nicaragua con 8%, lo cual representa que la región depende en gran parte de los fármacos norteamericanos y europeos, lo que incluso encarece los precios.
Otros países centroamericanos como Guatemala tienen un 26%, Costa Rica 21% y Honduras 17%.
En enero de 2013, unas 11 mil 149 personas fueron atendidas por el Minsa, mientras que en la CSS se reportan diariamente 50 mil citas, indicó Carlos Abadía, director del programa Médico de Cabecera.
“No se tienen estadísticas exactas de cuántas personas son atendidas por estas enfermedades en Panamá, ya que el sistema actual no lo permite, pero con la implementación del Médico de Cabecera esperamos tener un control en las atenciones. Para la prevención de enfermedades, el proyecto de salud más importante de la CSS es el Médico de Cabecera”, aseguró Abadía.
“Este plan contempla que cada participante supervise a 500 familias, unas 2 mil 500 personas, los cuales ya se capacitan y seguirán actualizándose, porque lo esperado es gastar en inversión y no en la enfermedad; por ello, seguiremos trabajando”, manifestó el experto.
La medida fue adoptada de países como Canadá, España, Brasil, Colombia y Uruguay, donde ha sido efectiva, concluyó Abadía.