Panamá podría ser utilizado por grupos terroristas internacionales para triangular y mover dinero, de acuerdo con información de inteligencia que maneja Estados Unidos. Todo, a través de “células financieras” instaladas en el Istmo.
Se trata de grupos extremistas que están entre los terroristas más peligrosos del mundo, según Estados Unidos y las potencias de occidente.
El 1 de marzo de 2009, la Embajada de Estados Unidos en Panamá envió a Washington las respuestas a un cuestionario del Departamento de Estado, advirtiendo de las operaciones de grupos terroristas. El cable fue titulado “Perfil del ambiente de seguridad en Panamá”, y calificado como “secreto”.
Estados Unidos dijo tener “fuertes sospechas aún por confirmar” de que existen en Panamá células financieras de los grupos extremistas islámicos Hizbulá y Hamas.
De acuerdo con el cable diplomático, parte del financiamiento que reciben ambos grupos terroristas podría estar saliendo de la Zona Libre de Colón.
“En cuanto a Hizbulá y Hamas, así como otros grupos terroristas islámicos, el gobierno de Panamá no simpatiza con sus metas y trabaja con agencias de Estados Unidos para identificar una potencial amenaza terrorista”, informó la ex embajadora Barbara Stephenson en un cable entregado por Wikileaks a Panamá América.
Entre las acciones contra estos grupos, la diplomática relata una detención de dos periodistas iraníes en 2006. “Dos periodistas iraníes que se encontraban filmando áreas de interés, incluyendo el Canal de Panamá y el aeropuerto, fueron brevemente detenidos por las autoridades panameñas en 2006”, dijo.
En Panamá existen 10 mezquitas, y entre 8 mil y 10 mil musulmanes viven en el país. La mayoría de los musulmanes son originarios de India y Líbano, según el cable.
Pero hasta ahora, Estados Unidos informó que “la comunidad libanesa en Panamá solo ha llevado marchas pacíficas en protesta por el conflicto con Israel”.
Otro grupo que tuvo movimientos en Panamá -según Estados Unidos- fue ETA, grupo terrorista vasco que promueve la lucha armada para conseguir la independencia de los vascos de España y Francia.
Miembros de ETA –y de la organización vasca Askapena- visitaron a un grupo de indígenas de Kuna Yala en 2006 para discutir la unidad de los grupos. Antes de partir de regreso a Europa, los miembros de ETA se reunieron con grupos estudiantiles de izquierda y líderes sindicales de Panamá, según el cable diplomático.
Bases permanentes. Stephenson reportó a Washington que el grupo terrorista que tiene “bases permanentes y semipermanentes” en Panamá son las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Aunque aclaró que son “bases de bajo nivel”.
Este grupo “tiene una red logística establecida en Panamá y ha usado al país para lavar dinero, mover armas y transportar narcóticos”, detalló.
Para Estados Unidos, los gobiernos de Panamá “históricamente” han tenido una política de “vive y deja vivir” con las FARC.
“Existen individuos de los servicios de seguridad de Panamá que no están dispuestos a retar a las FARC por temor de que las mismas tomen medidas de represalia en Panamá y que el Gobierno no estaría en condiciones de responder”, aseveró Stephenson.