Nación

Homicidas a los 14 años

Ayer publicábamos que la proliferación y la agresividad de las pandillas juveniles en Panamá preocupa a las autoridades. Señalábamos que el incremento en el número de asesinatos registrados hasta este mes estaban directamente relacionados con la guerra entre bandas.


Los jóvenes pandilleros viven exclusivamente del trasiego de drogas y los robos, además, buscan en algunos casos obtener más notoriedad a través de "grandes golpes".
Durante el mes de febrero se realizó la "Operación Angeles", de manera casi simultánea en distintos países. Realizada también en Panamá, se detectaron unas 35 pandillas, entre nuevas y viejas; además de 60 pandilleros con todas las características de pertenecer a estos grupos delincuenciales en Ciudad de Panamá, San Miguelito y Colón.
En estos momentos los expertos de la Policía Técnica Judicial (PTJ) califican la situación como crítica y el hecho que una sola banda tenga tres homicidios en fila en las últimas semanas denota un problema que se debe atacar en una zona específica, porque se habla de jóvenes entre los 14 y 15 años que a su haber tienen como mínimo tres homicidios.
Un joven ex pandillero, cuya vida es ahora distinta que cuando integraba una popular "banda", confiesa que la intención de pertenecer a uno de estos grupos data desde la niñez.
Asegura que ante la difícil situación que de niños enfrentan en su barrios de origen, optan por buscar la "cultura de la violencia" motivados por su falta de valores. Así, según explicó, devuelven a la sociedad ese odio y rechazo del que han sido víctimas.
Reconoce que estos delincuentes están conscientes de lo grave de su actuación, pero "se consuelan" con sus compañeros de crímenes, demostrándose una mutua solidaridad.
Lo narrado por este joven forma parte su pasado, pues hoy es un profesional que encontró en camino de Dios y el amor de su esposa.
Además es parte del proyecto "Una esperanza", junto a otros jóvenes en edades entre los 14 y 25, a quienes se les ha permitido reinsertarse laboralmente. No obstante, quienes están al frente del proyecto, tienen que lidiar con que muchos de ellos no han culminado sus estudios y es muy difícil la situación que enfrentan.
El director de la Escuela de Sociología de la Universidad de Panamá, Olmedo García, tiene una explicación para la proliferación de bandas delictivas juveniles.
García estima que en nuestro país, la criminalidad se ha elevado un 11% los delitos por cada mil habitantes, duplicándose la situación delictiva.
El sociólogo explicó que existe una legislación "un tanto proteccionista" y una mora judicial que están contribuyendo a acentuar los índices de criminalidad, sumado a que los jóvenes detenidos en los penales sin ser procesados se han organizado en estos sitios.
Enfatizó el sociólogo que la política de prevención, por otra parte, es deficiente y agudiza la delincuencia cada vez más, de allí que el 54% de los jóvenes se enfrenta a una situación de rezago en la sociedad y no están motivados, sin una política concreta de desarrollo social, educación y primer empleo.
"El Estado debe poner de su parte para que funcione una real política de seguridad ciudadana, como también una política social", agregó.
No dejó de mencionar la falta de motivación dentro de la familia panameña, como también del mensaje espiritual de las iglesias. El vacío espiritual, indicó, hace que los jóvenes que disputan el poder en las bandas, busquen afecto y traten de lograr un sentimiento de pertenencia como válvula de escape a su situación.
El sociólogo hizo un llamado a transformar a la sociedad panameña para organizar a los jóvenes y buscar mejores oportunidades, a fin de evitar que caigan en los "tentáculos de las organizaciones criminales".
(última entrega)


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198670
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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