La aplicación del nuevo horario de clases, en el que cada materia tendrá una duración de 60 minutos, ha creado una disputa dentro de la Asociación de Profesores (ASOPROF).
Esto se debe a que un grupo de profesores del capítulo del Instituto Rubiano que pertenece al gremio magisterial, presentó la propuesta y la misma fue aceptada por el Ministerio de Educación (MEDUCA).
Andrés Rodríguez, secretario general de la ASOPROF, rechazó la propuesta de sus colegas del Instituto Rubiano y denunció que la ministra de Educación, Lucy Molinar, la aprobó para “congraciarse” con los profesores de ese colegio.
“La ministra aprobó esto para hacer daño y molestar dentro del gremio”, expresó Rodríguez.
Según el secretario de la ASOPROF, implementar horas de clases de 60 minutos en cada materia es “una improvisación más del MEDUCA”, pues no todos los colegios están preparados para desarrollar este tipo de horario.
La propuesta de los docentes del Rubiano, a juicio de Rodríguez, obedece a que buscan resolver la carga de horario que tienen en ese plantel.
Reacción.
Por su parte, el profesor Raúl Camargo, representante de la ASOPROF en el Instituto Rubiano y proponente del cambio, atribuyó la posición de Rodríguez a celos profesionales, ya que no acepta que este ajuste sea producto de un consenso entre profesores y el MEDUCA.
Para Camargo, los profesores que están criticando la medida, deben conocer a fondo el proyecto, pues este tiene la finalidad de ayudar en el proceso de enseñanza para que el estudiante tenga mayor asimilación de las materias.
Con una hora de duración en cada asignatura el profesor tendrá más tiempo para hacer docencia en el salón de clases, señaló.
Más oposición.
El profesor Andrés Góndola, dirigente de la Coordinadora de Unidad Magisterial (CUM), también se sumó a las voces de quienes se oponen a la implementación de los 60 minutos de clase, pues considera que con este horario se incrementarán los fracasos escolares.