Mientras unos niños disfrutarán lo poco que les resta de vacaciones, otros estarán recluidos en la Sala de Quemados del Hospital del Niño.
El pasado martes 1 de enero, un niño de 9 años fue hospitalizado con quemaduras en la cara, manos y laceración en la córnea del ojo derecho, según una nota de prensa del centro hospitalario infantil.
También un niño de 7 años presenta lesiones en ambas manos.
Ocurre que la irresponsabilidad de los padres o adultos, o la inquietud infantil, provocó que fueran quemados por fuegos pirotécnicos.
Hasta la fecha, 12 niños fueron atendidos por quemaduras ocasionadas con estos juegos.
Lo que preocupa es que pese a las advertencias y llamados a los padres nada se hizo.
Durante los días de celebración, amaneciendo para el 25 y 31 de diciembre, los jóvenes y adultos entraban a las barriadas llevando los productos, denunciaron los ciudadanos.
Al SINAPROC, la Policía Nacional, los Bomberos, la Alcaldía, correspondió la responsabilidad durante estas fiestas de fin de año.