El Panamá América
Las autoridades del Ministerio Público evaluarán hoy una nueva información que podría ser clave para determinar si los restos encontrados en el antiguo Cuartel de Los Pumas de Tocumen corresponden a los del sacerdote Héctor Jesús Gallego.
Una fuente judicial reveló que los funcionarios encargados de las pesquisas sostendrán una reunión hoy para analizar una información de última hora que develaría el misterio sobre la identidad de los restos encontrados en la antigua base militar.
Se conoció además que el Ministerio Público analiza habilitar una línea caliente para recibir información sobre el paradero de otras personas desaparecidas durante el régimen militar y que pueden estar sepultadas en antiguas instalaciones militares.
También se informó que hoy reasumirán las labores de búsqueda de otros cuerpos enterrados en el antiguo cuartel de Los Pumas de Tocumen, para determinar si allí fueron sepultados un grupo de guerrilleros abatidos en el área de Cerro Azul.
Una fuente del Ministerio Público detalló que las tareas de excavación se reanudarán luego que la pasada semana un segundo testigo reveló la existencia de otras fosas comunes el área de Motor Hall del cuartel de Los Pumas.
La fuente reveló que ambos testigos deberán rendir una declaración jurada ante la fiscalía auxiliar dentro de las sumarias que se instruyen, tras la aparición de una serie de osamentas que presumen pertenecen a personas asesinadas durante la dictadura militar.
Explicó que uno de los testigos aseguró haber ayudado a enterrar a un guerrillero en ese lugar, luego que fuera muerto en un intercambio de disparos con unidades de la Guardia Nacional en el año de 1969.
Dijo que el testigo advirtió tener temor por su vida tras las revelaciones realizadas y ha solicitado al Ministerio Público protección y que su identidad se mantenga en el anonimato hasta que se dilucide a quiénes corresponden los cuerpos.
Trascendió que las autoridades de investigación han recibido información sobre la presunta existencia en un cuartel de Chiriquí de otros cuerpos sepultados en el año de 1969 a raíz de una serie de enfrentamientos con guerrilleros.
Según los informes, para esa fecha se arrestó a un grupo de 14 personas, a quienes se acusaba de pertenecer a un movimiento guerrillero que se oponía a la dictadura militar, algunos de los cuales nunca fueron liberados.
El Comité de Familiares de Desaparecidos (COFADEL) ha solicitado al Ministerio Público la aplicación de pruebas de ADN a todos sus integrantes para determinar si son coincidentes con algunos de las osamentas encontradas.
Se espera que esta tarde los integrantes del recién creado comité den a conocer otros reveladores detalles sobre las acciones que impulsarán para que se haga justicia en el caso de las desapariciones de varias decenas de ciudadanos ocurridas durante la dictadura militar.
Nubia y Edilma, hermanas del desaparecido sacerdote Gallego, forman parte del comité y una de ellas pidió de manera informal al fiscal Carlos Augusto Herrera que se investigue a Edilberto Del Cid y al "Flaco" Espinosa por la muerte del misionero.
El fiscal respondió que no descarta esa posibilidad ante nuevos indicios que están surgiendo sobre este caso, y exhortó a la ciudadanía a que no siga viviendo con miedos y diga lo que sabe. Se puso como ejemplo y recordó los 16 arrestos políticos que sufrió durante la dictadura, situación que no impidió que siguiera protestando.
Destacó que en el caso de los desaparecidos durante la dictadura, es posible que se sumen más responsables por acción u omisión, pues el dejar hacer es suficiente para tener que enfrentarse a la justicia.
La situación actual que ha revivido el caso Gallego revela la necesidad de una legislación adecuada sobre protección de testigos, tema que en los últimos tres años ha sido planteado por el Ministerio Público.
Con esta ley las autoridades tienen la posibilidad de mantener la reserva de las generales de los testigos, y éstos pueden estar confiados en que ayudan a esclarecer los casos y que se haga justicia.