La casa de la familia Acosta, ubicada en Villa Marta, corregimiento de la 24 de Diciembre y de la cual fueron lazandos sus ocupantes, se mantiene custodiada por agentes de seguridad, para continuar hoy con el desalojo total.
El viernes se procedió a sacar a los miembros de la familia, pero un taller de autos que se encuentra en la parte trasera de la residencia mantiene gran cantidad de vehículos y piezas.
Luis Falcón, uno de los moradores afectados, manifestó que la familia Acosta tiene pruebas “contundentes” de que se abusó del poder y se utilizó la fuerza para sacarlos.
Expresó que habían pagado más de B/10 mil a la empresa Laraby S.A. para segregar los terrenos; sin embargo, la compañía lo hizo, pero a favor de una sociedad anónima, dejando a los residentes “en el aire”.
El viernes, cuando se produjo el desalojo, la monja Sor María Esperanza se aferró a una de las puertas exteriores de la residencia, tratando de impedir la orden que se envió un día antes.
Falcón denunció que las familias que residen en el área son víctimas de intimidación para que no apoyen a los afectadas.