Unos 50 gremios de trabajadores decretaron a partir de la madrugada de hoy una huelga general de advertencia de 24 horas prorrogable, pese a la oposición del Gobierno, empresarios y algunos sindicatos divididos.
Los gremios de educadores, médicos, administrativos y manuales de la Caja de Seguro Social, obreros de la construcción y las enfermeras, confirmaron ayer su apoyo a la huelga, que tiene como objetivo principal proteger la autonomía de la CSS contra el presunto intento de privatizarla.
El dirigente Gabriel Castillo sostuvo que distintos gremios apoyarán la medida de presión desde tempranas horas de hoy con protestas, cierres de calles, concentraciones de trabajadores y piqueteos.
Mientras que el gremio de las enfermeras decidió apoyar la convocatoria a paro, aprobando una huelga de 48 horas prorrogable, sin embargo, aclaró que la acción no es en respaldo a una persona, sino a favor de la CSS.
La dirigente de las enfermeras, Nelva Smoll, explicó que sólo el 30% de las más de 4 mil enfermeras estará laborando en áreas específicas y prioritarias, como son el cuarto de urgencias, partos, cirugía de urgencia, sala de hemodiálisis, sala de quemados, quimioterapia y radioterapia.
Mientras en los hospitales, policlínicas, centros y otras instancias de salud, la atención médica será irregular, producto del respaldo al paro que brindan el personal médico, manual y administrativo.
La Asociación Médica Nacional ratificó anoche que apoyará la huelga de forma militante, lo que significa que sus miembros sólo atenderán en los cuartos de urgencia, cirugía y cuidados intensivos de los hospitales de la CSS y del Ministerio de Salud.
Sin embargo, la Asociación de Médicos, Odontólogos y Afines de la CSS informó que no apoya la medida de fuerza.
En tanto, los gremios magisteriales se mantienen en paro desde la semana pasada y convocaron a sus agremiados a reunirse desde las 9:00 a.m. en las inmediaciones de la Escuela República de Venezuela, donde se concentrarán en un mitin.
Dilia Cruz, presidenta de la Asociación de Educadores de Planteles Particulares, recomendó a los acudientes no enviar a sus hijos a las escuelas por seguridad, debido a las protestas en las calles que se esperan para hoy.
No obstante, aclaró que en los centros educativos privados se laborará de forma regular y que la recomendación no obedece a ningún tipo de apoyo a la huelga.
Paralelamente, el Ministerio de Educación, mediante un comunicado, expresó su preocupación de que más de 700 mil alumnos a nivel nacional pierdan el año lectivo o que este periodo se alargue hasta enero, por la interrupción de clases.
Cabe destacar que el servicio de transporte público no se suspenderá, pero será irregular, ya que los transportistas de varios sectores de la provincia de Panamá han manifestado el temor de llegar a confrontaciones con los huelguistas.
A pesar de la convocatoria del Frente Nacional por la Defensa de la Seguridad Social, el Ministerio de Trabajo recurrió a disposiciones jurídicas que en materia laboral obligan a todas las personas a cumplir con su puesto de trabajo.
Según lo expuesto, el trabajador tiene la obligación de presentarse a su trabajo y cumplir con sus asignaciones, de lo contrario se estaría violentando el estado de derecho amparado en el Código Laboral.
Sin embargo, el dirigente sindical, Saúl Méndez, justificó la legitimidad de la huelga por medio del artículo 479 de la Recopilación de Decisiones y Principios del Comité de Libertad Sindical del Consejo Administrativo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Este norma señala: "Los intereses profesionales y económicos que los trabajadores defienden mediante derecho a huelga abarcan no sólo la obtención de mejores condiciones de trabajo, sino que engloban también la búsqueda de soluciones a las cuestiones de política, social y a los problemas empresariales".
Los dirigentes también reclamaron el apoyo del Consejo Ecuménico al Ejecutivo por ser garantes de la firma del compromiso de la presidente Mireya Moscoso de no privatizar la CSS, el cual consideraron como "desleal", ya que la iglesia debe estar con los pobres.
Por su parte, el Consejo Ecuménico llamó a la cordura durante la huelga y manifestó que el único móvil de su participación con el Ejecutivo ha sido el de crear un espacio para el diálogo.
Mediante un comunicado manifiesta que el contexto de la reunión ha tenido algunas malas interpretaciones, pero que el objetivo es encontrar los mecanismos para evitar mayores problemas con la CSS.
El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Juan Francisco Kiener, pidió a Moscoso que implemente todas las medidas necesarias para garantizar que los empresarios, trabajadores y estudiantes, tengan acceso a los lugares de trabajo.
Asimismo, pidió seguridad para acceder a las escuelas, hospitales, clínicas y a los servicios públicos y privados que tiene derecho la población, en respeto de las garantías que son vulneradas con la huelga nacional.
Por su parte, John Benett, de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), afirmó manejar información de que los trabajadores de las empresas privadas no brindarán un respaldo mayoritario a la convocatoria de paro.
Sostuvo que la paralización de labores genera serias pérdidas económicas por más de 30 millones de balboas diarios y que en el fondo afecta la inversión económica.
El Sindicato de Trabajadores Industriales del Banano de Bocas del Toro decidió anoche que sus 3 mil miembros realizarán hoy una huelga de 24 horas prorrogables.
Mientras que la alianza gubernamental de los partidos Arnulfista, MOLIRENA y Liberal, hizo un llamado a la dirigencia sindical a deponer las acciones de presión, puesto que existe un compromiso de la coalición de respetar la autonomía de la CSS y no privatizarla. Los argumentos se desprenden de un comunicado, donde sostienen que la decisión de la dirigencia sindical de convocar a una huelga no tuvo la suficiente consulta con las bases, lo que infringe el principio democrático y por ende se convierte en ilegal.