El ministro de Trabajo, Jaime Moreno, señaló ayer en una reunión con los empresarios y sindicalista de la región de Azuero que la huelga nacional que se está planteado para la próxima semana no tiene ninguna justificación en el Código de Trabajo.
Se trata de una huelga política en la que el ministerio no asegura ninguna defensa frente a las acciones de los patronos que no estén de acuerdo con la ausencia en sus puestos de trabajo, sostuvo.
Moreno aseguró que se aplicará lo establecido en el Código de Trabajo y que no se trata de una amenaza, pero que esta medida se les está haciendo saber a los sindicatos, empresarios y gremios.
El ministro Moreno calificó como lógico el pronunciamiento del Contralor de la República de descontar el día de trabajo al que no acuda a sus puestos laborales, el próximo 23 de septiembre, porque si un trabajador no cumple no debe cobrar, lo que está claramente contemplado en el Código de Trabajo.
El ministro también se presentó en Colón, donde se reunió con grupos obreros sindicales expresando que "una huelga general es el último instrumento político que existe para presionar un gobierno".
Dijo que se ha mantenido una buena relación entre el Ministerio de Trabajo y los obreros en los últimos ocho meses y que parece se va ha deteriorar con una huelga aparentemente sin sentido.
Moreno indicó que con la dirigencia de CONATO no se han podido comunicar y por eso han estado recorriendo el país para reunirse con los gremios obreros y explicar la posición.
Por su parte, Marcos Allen, de la Federación Sindical de Colón, sugirió al titular de Trabajo que solicite cortesía de sala en la reunión extraordinaria que hoy tiene CONATO.