En medio de denuncias sobre la intromisión gubernamental en el proceso de huelga, el Sindicato Unico de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS), inició ayer un paro de labores, mientras en la mesa de negociaciones las propuestas y contrapropuestas eran analizadas sin que hasta anoche se llegara a un consenso.
Ayer a las 7:00 de la mañana, tal como fue programado, el SUNTRACS inició el cese de labores, mientras que, a esa misma hora, el Ministerio de Trabajo inició el proceso de votación para que los trabajadores en los proyectos decidieran su apoyo o no a la huelga.
El proceso fue denunciado por los obreros quienes criticaron la parcialidad y coerción del titular de Trabajo, Joaquín Vallarino, a favor de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC). Asimismo, se dijo que el segundo vicepresidente, Dominador Kaiser Bazán, habría intervenido para favorecer al gremio empresarial, del cual forma parte. El ministro Vallarino, mientras tanto, negó tal intromisión y aseguró que el conteo fue realizado con toda transparencia y con apego a las reglas. El ministro aseguró que según los resultados de la votación, 15 de las 25 empresas que se rigen por la convención colectiva SUNTRACS-CAPAC decidieron no apoyar la medida de presión. "En diez (empresas) no obstante, votaron para cierre por razones de huelga", dijo el ministro. Las 25 empresas que se rigen por la convención colectiva desarrollan actualmente 81 proyectos de construcción.
Las cifras suministradas por el titular de Trabajo, indicarían entonces que 48 obras de construcción decidieron trabajar normalmente hoy, mientras que 33 seguirían con la huelga. Pero estos indicadores fueron rechazados tajantemente por los dirigentes del SUNTRACS, quienes alegan que el 95% de los proyectos estuvieron paralizados ayer.
"Te puedo informar que en la mayoría de las obras en la ciudad, así como en las provincias centrales no se trabajó hoy (ayer). Lo que sucede es que el ministro hizo un conteo amañado para favorecer a la CAPAC", indicó el sindicalista Genaro López.
El secretario general del SUNTRACS aseguró que para hoy la medida de huelga continuaría con el amplio respaldo de las bases, debido a la dificultad encontrada en la mesa de negociaciones con los empresarios. Explicó que el tema salarial fue fusionado con la solicitud del sindicato de nombrar al 50% del personal que laboren en las obras de construcción. "Si llegamos a un acuerdo en el tema salarial entonces desechamos la otra solicitud", manifestó López.
Sin embargo, hasta el cierre de esta edición las negociaciones se encontraban estancada por el rechazo del SUNTRACS a la propuesta empresarial de aumentar en cuatro años dos centésimos por hora a los ayudantes y peones y cinco centésimos a los constructores calificados. Los obreros propusieron en un inicio un monto para negociar de 50 centésimos hora/año, anuentes que esa cifra sería reducida notablemente.
La CAPAC presentó una propuesta a la dirigencia obrera de un aumento de cinco centavos por hora, que será efectiva a partir del 2003 al 2005. Eduardo Rodríguez, director ejecutivo de la CAPAC, manifestó por su parte que para el sector empresarial es imposible en estos momentos atender las solicitudes de los trabajadores debido a la difícil situación donde la industria de la construcción ha caído por debajo del 20%, con una reducción del 50% de las obras comparado con los mejores años de crecimiento del sector.
Agregó que la petición salarial debe ajustarse a los difíciles tiempos económicos que vive el país. El planteamiento de Rodríguez fue respaldado por los presidentes de la Cámara de Comercio y de la Asociación bancaria, quienes calificaron de extemporáneas la petición salarial de los obreros
La huelga convocada ayer por el SUNTRACS, y que supondría un cese en los trabajos en los proyectos de construcción, generó molestias en las calles luego que en algunos puntos de la ciudad los obreros cerraron vías ocasionando grandes tranques vehiculares, como ocurrió en la Transístmica, a la altura de Los Andes.