El contralor general de la República, Federico Humbert, desatiende sus funciones constitucionales para priorizar el papel de perseguidor, mientras busca respaldo para sus propias aspiraciones políticas.
Así lo denunció la abogada y presidenta encargada del partido Cambio Democrático (CD), Alma Cortés, quien ha experimentado en carne propia los embates de su gestión, con auditorías calificadas como amañadas por diversos sectores de la sociedad civil, educativos y jurídicos.
"El contralor Federico Humbert no está cumpliendo con su rol de fiscalizador, sino de perseguidor. Además de que tiene aspiraciones políticas para ser candidato a la presidencia de la República", reveló a Panamá América la jurista Alma Cortés.
En trabajo político
Según la vocera opositora, Humbert estaría fortaleciendo nexos políticos para fraguar desde el cargo influyente que ocupa en este gobierno su propia candidatura hacia la silla presidencial.
Cortés reveló que el contralor ya tantea posibles alianzas con un diputado de Cambio Democrático que ha manifestado su interés de conformar un nuevo partido político, también estaría haciendo lobby en la Asamblea con diputados del PRD y conversaciones con el propio expresidente Martín Torrijos.
"Federico Humbert lo que está jugando es un papel de pescar para ver con quién puede lograr una postulación; no está haciendo el trabajo de fiscalización y control del gasto público, está persiguiendo", insistió Alma Cortés.
Auditorías amañadas
El poder temporal que ostenta el contralor Humbert se apoya en una serie de auditorías selectivas que ha autorizado a empresas privadas, patrimonios personales, programas del gobierno anterior y a instituciones descentralizadas.
Muchas de estas auditorías se antojan amañadas, al no ajustarse a procedimientos, normas y metodologías establecidas en la ley para que las auditorías sean "pruebas idóneas".
Por ejemplo, Lastenia Domingo, jefa de la Dirección de Auditoría e Investigación Forense, no firma estos informes, lo que viola el decreto 432 de 2015, que establece que ella y el subdirector deben firmar las auditorías y sustentarlas ante las autoridades del Ministerio Público.
"Son auditorías amañadas", denunció el rector saliente de la Universidad de Panamá, Gustavo García de Paredes, quien ha retado públicamente al equipo de auditores de la Contraloría para que sustenten sus inconsistencias legales y de procedimientos.
Así lo explicó Alma Cortés: "Federico Humbert y Lastenia Domingo no firman y usan para ello a 3 auditores, que son los que tendrán que dar la cara ante la ley en el futuro por falsedad de documentos".
Varela dicta las directrices
Injerencia: Según la jurista Alma Cortés, la línea de las auditorías que se deben armar en la Contraloría proceden del propio poder Ejecutivo, en clara injerencia en aspectos que no le competen de manera directa al presidente de la República... “no tengo la menor duda de que eso es así”, manifestó a “Panamá América” Alma Cortés.
Procedimiento: Las solicitudes se reciben de parte de los fiscales del Ministerio Público, que responden a la procuradora Kenia Porcell, quien a su vez cumple la línea que le ordena el Ejecutivo.
Consejo de Seguridad: Y el “trabajo sucio” de conexión lo hace el jefe del Consejo de Seguridad, Rolando López.