Una visitante de La Joya denunció el acto denigrante a Panamá América. Al respecto, la Policía Nacional y el Hace dos semanas en los cubículos donde son revisadas las damas que visitan a sus familiares en el Centro Penal La Joya, se registraron hechos que se pueden constituir en vejámenes y actos degradantes.
Una víctima de este hecho denunció a Panamá América que toda mujer que levante sospechas es objeto de una revisión en el cubículo, y es obligada por agentes femeninas de la Policía Nacional a despojarse de su ropa.
Ya desnuda, es revisada para determinar si lleva consigo algo ilegal dentro de su ropa interior o en sus partes íntimas.
Mientras la denunciante narraba lo sucedido, las lágrimas no se hicieron esperar. Recordó que como es habitual realizó su visita quincenal a su esposo, cuando fue obligada a quitarse su jeans y su ropa interior durante la revisión por una unidad femenina de la Policía Nacional.
Para contar esta historia pidió reserva de su identidad por seguridad y la de su esposo, quien podría sufrir represalias.
"A otra señora mayor le quitaron la ropa", aseguró la mujer, quien reprochó que una persona de avanzada edad sea sometida a este tipo de actos denigrantes y bochornosos.
Entre las anomalías que hacen las agentes en los cubículos de revisión, que se encuentran en el Punto Uno de seguridad del Complejo Penitenciario La Joya, les solicitan a las visitantes que se pongan en cuclillas.
También se les pide, con hostilidad, que abran sus piernas de espalda y de frente, además de ponerlas a pujar para ver si llevan algún objeto ilegal dentro de su organismo.
La denunciante calificó este hecho como bochornoso, porque se les tocan sus partes íntimas.
"Me indignó, me sentí violada", afirmó.
Señaló que quien la sometió a este acto denigrante fue una policía con el rango de sargento, quien mantenía un aspecto "poco femenino".
Humillación y vejamen en visitas carcelarias
Una visitante de La Joya denunció el acto denigrante a Panamá América. Al respecto, la Policía Nacional y el Sistema Penitenciario se acusan mutuamente de la irregularidad y no aceptan su responsabilidad.