Mientras miles de personas disfrutaban de los culecos en Santiago, provincia de Veraguas, varios delincuentes se introdujeron en la iglesia catedral para hurtar el dinero de las alcancías.
De acuerdo con la información recabada, los mozalbetes forzaron las cerraduras de las alcancías ubicadas en las paredes del templo para sustraer la plata.
Las alcancías fueron abiertas con una pata de cabra y las dejaron inservibles.
El padre Sixto Rodríguez expresó que estos actos son rechazados por la comunidad católica que ve cómo, cada día, los delincuentes intentan vulnerar y pisotear a otros que tiene fe en Dios.
Por el momento se desconoce el monto del monto hurtado.