En lo que va del año 2008, Elektra NORESTE reporta que se han hurtado más de 1 cuarto de millón de dólares en materiales.
Según esta empresa, este ilícito afectó a miles de clientes de Panamá y Colón, de sitios tan sensitivos como el Aeropuerto Internacional de Tocumen, Policlínica J.J. Vallarino en Juan Díaz, Policentro de Salud de Juan Díaz, Planta de Bombeo del IDAAN en Chivo Chivo y Zona Libre de Colón.
Igualmente fueron afectados importantes centros comerciales como Los Pueblos y La Doña.
El hurto de cables se ha convertido en una constante que no sólo afecta el suministro de energía eléctrica a los clientes de esta empresa, sino que pone en riesgo a la persona que comete el ilícito y a terceras personas.
Para esta compañía de distribución eléctrica los materiales que son hurtados con mayor frecuencia son los de cobre, que generalmente son utilizados como neutral en las cámaras subterráneas, para mantener el voltaje adecuado en las líneas de distribución de energía; por lo que las líneas tienen electricidad cuando cometen la fechoría.
El director de Distribución e Ingeniería de Elektra NORESTE, Ramiro Troitiño, afirma que "es evidente la destrucción de infraestructura cara y sensitiva que se hace a nivel nacional para venderla como producto reciclable, con esto el país se vuelve más pobre a expensas de unos cuantos que lucran con este proceso ilegal".
Esta compañía hace un llamado a los municipios de otros distritos, para que repliquen la iniciativa alcaldicía y decreten horarios diurnos para empresas recicladoras.
Además, solicita al MICI que ordene el cierre de los Centros de Reciclaje que operan sin licencia.