El director de la Autoridad Nacional del Ambiente, Ricardo Anguizola, advirtió ayer que la empresa Ingenieros Civiles y Asociados (ICA S.A.) no podrá continuar con el proyecto de Punta Pacífica, que establece un relleno para tres islas en la Bahía de Panamá.
Puntualizó que todavía la empresa mexicana no ha presentado una nueva propuesta sobre el sitio donde colará la lama y tierra que extraerá de la Bahía de Panamá.
"Como todos saben la propuesta de Isla Melones fue rechazada y tengo entendido que realizan estudios para nuevas alternativas, pero no han presentado nada en firme", precisó Anguizola.
Los representantes de ICA deben explicar los pormenores del relleno sobre la bahía para edificar las tres islas con una dimensión de 35 hectáreas, y donde ubicarán estas tierras.
Explicó que sólo podrán iniciar los trabajos en tierra firme y no así en la bahía hasta tanto no exista un sitio de disposición autorizado.
Indicó que es cierto que este proyecto fue aprobado por la anterior administración, pero corresponde a la actual garantizar que este contrato cumpla con las disposiciones legales y estas islas no ocasionen un daño futuro al país.
"Queremos garantizar que no se utilice técnicas desconocidas sino que la empresa detalle si en algún otro lugar realizó obras similares y la exactitud de esta obra tanto en materia ambiental como de ingeniería", acotó Anguizola.
Sustentó que reevaluarán cuál es la técnica de construcción, por lo que ICA deberá explicar en qué se basa para desarrollar tres islas sobre el mar.
Apuntó que está revisión no significa la paralización del proyecto sino que la administración de Mireya Moscoso quiere garantizar la transparencia del mismo y que no represente un peligro futuro para el país.
El arquitecto y urbanista, Marcelo Narbona, denunció que las dos gigantescas islas que pretende construir la empresa mexicana ICA-Panamá, en pleno mar, frente al sector de Punta Paitilla, constituyen un "exabrupto urbanístico" que no puede pasar desapercibido por los ciudadanos y actuales gobernantes.
De acuerdo con Narbona, estas islas de longitudes aproximadas de 600 y 750 metros de largo y entre 120 a 200 de ancho, que representan unas 20 hectáreas, afectarán la integridad del mar y le quitarán la vista del horizonte a miles de ciudadanos, en especial a los que residen en Punta Paitilla.