"TÚ ME conociste tomando por qué me reclamas ahora", expresión típica que solemos escuchar de personas que tienen problemas de ingesta de alcohol y que en un momento dado reflejan actitudes no acostumbradas a las que hacen cuando están sobrios.
La adicción al alcohol es un flagelo latente en la sociedad que cada día se apodera de la capacidad del individuo y lo induce a situaciones pecaminosas, al desequilibrio emocional, provocando enfrentamientos y agresiones intra familiares.
Ante está situación, nos dirigimos a la población con el deseo de concienciar, ya que una vez el alcohol se apodera del organismo pasa a ser un problema grave. Si no se hace un alto a tiempo, se convierte en una enfermedad de donde resulta difícil salir.
La abstinencia, ayuda profesional y la fuerza de voluntad por parte del afectado, aportará para salir de la crisis.
El psicólogo, José Casis, expresó de forma detallada cuatro categorías que conducen a que el individuo forme parte de este grupo en la sociedad.
El infante en su primera etapa, de experimentar, todo lo asimila por igual porque desconoce las causas de los problemas. Tal es el caso cuando le pedimos al niño que vaya a comprar una cerveza, aunque la familia lo observa como normal, él le da valor a este aspecto.
Los cumpleaños son dedicados a los niños para que pasen momentos agradables, pero quienes disfrutan de las celebraciones son los adultos que se encargan de propiciar el alcohol.
Otro de los casos se da cuando el adolescente participa de eventos deportivos o saraos escolares, en donde la venta del licor es la fuente de generar dinero y el instrumento para celebrar del triunfo.
Preámbulo de ingesta como adulto, el adolescente ingiere bebidas alcohólicas con el consentimiento de sus padres y, en ocasiones, en compañía de ellos.
Las reuniones entre amigos también son una excusa más para tomar alcohol.
Los embarazos no deseados, salen a relucir en esta categoría donde el individuo actúa sin medir las consecuencias.
La persona ya ha desarrollado el hábito de consumir alcohol por la simple razón de ser independiente. El exceso del alcohol lleva al individuo a la desvalorización y a no corresponder ante las circunstancias que le rodean a nivel social. Su condición impide que se asocie y desempeñe normalmente, en este lapso no aceptan que tienen problemas de alcohol.
Estado crónico donde el tomar no es un hábito sino una costumbre. Al llegar a casa ebrio y lleno de ira, provoca problemas traumáticos a su cónyuge.
La conducta de baja influencia producto del alcohol, puede producir experiencias que traumatizan al cónyuge y afectan el desenvolvimiento emocional de los niños.
Identificando los pasos que inducen al alcoholismo
La ingesta de alcohol es un flagelo latente en la sociedad que si no se detiene a tiempo podría convertirse en una enfermedad.